Mar
8
Dic
2009

Homilía Solemnidad de la Inmaculada Concepción

Año litúrgico 2009 - 2010 - (Ciclo C)

Alégrate, llena de Gracia

Introducción

A los diez días de haber dado comienzo el tiempo de Adviento, la Iglesia nos propone a nuestra meditación la Inmaculada concepción de María. Como decía san Maximiliano María Kolbe, la «Inmaculada concepción» es la mejor definición del ser y de la misión del la Madre del Salvador. Para el mismo santo, mirar a la Inmaculada es descubrir la fuerza y el poder humanizador del Espíritu Santo. Intentado imitar a la Inmaculada, los cristianos hacemos posible que el ese mismo Espíritu transforme de un modo semejante nuestro ser, realice en nosotros y en nuestro mundo su obra humanizadora (divinizadora), ayudándonos a llevar a cabo nuestros mejores deseos de plenitud, libertad, inocencia y felicidad.