Jue
31
Dic
2009

Evangelio del día

Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2,18-21:

Hijos míos, es el momento final. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es el momento final. Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros. En cuanto a vosotros, estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis. Os he escrito, no porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira viene de la verdad.

Salmo

Sal 95, 1-2. 11-12. 13-14 R/. Alégrese el cielo, goce la tierra

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R/.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R/.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R/.

Evangelio del día

Comienzo del santo evangelio según san Juan 1,1-18

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."» Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha contado.

Reflexión del Evangelio de hoy

  • .“…ninguna mentira viene de la Verdad”

Este pasaje, es de los pocos que en el NT  hablan del anticristo.  Muchos creen que es un personaje que vendrá al fin del mundo, a luchar contra Cristo, que al final, triunfará. 
Leyendo bien la carta de Juan, habla de la gente que ya está contra Cristo= anticristo, indicando a algunos que “han salido de los nuestros, pero no eran de los nuestros”
 Lo que ocurría entonces, sigue siendo una realidad entre nosotros, muchas veces escuchamos:“yo soy católico, pero no practico, o, creo en Cristo, pero no en la Iglesia”  y a continuación sueltan una serie de “sus verdades” contrarias a las enseñanzas de Cristo. ¿podremos decir que están con nosotros pero no son de los nuestros?
 Ser cristiano, tiene una repercusión escatológica, encuentro final con Cristo, pero este encuentro comienza aquí:”Somos ungidos por el Espíritu”, Él nos guía al encuentro con la única Verdad: Cristo.

  • “La Palabra vino al mundo…pero el mundo no la conoció”

-La Palabra de Dios, es Palabra creadora,“La naturaleza entera canta la gloria de Dios”

-La Palabra de Dios es Salvadora: Dios nos hace a su imagen, habla por los profetas palabras de salvación.

-Palabra hecha carne: “El Verbo se hizo carne  y vive entre nosotros”

El Dios que habla por la creación, por los profetas, en nuestro interior, nos da su Palabra definitiva: Cristo, que vive entre nosotros, vino para darnos Vida, pero ¿ le recibimos?.

Ese Niño pequeño que adoramos en el pesebre, es la Luz que alumbra a todos los hombres, en Él contemplamos la gloria del Hijo Único del Padre y en Él y por Él llegamos a ser verdaderos  hijos de Dios.

Adoremos al Verbo hecho carne, abramos nuestros corazones, escuchemos su voz