Vie
8
Ene
2010

Evangelio del día

Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 4, 7-10

Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Unigénito, para que vivamos por medio de él.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.

Salmo

Sal 71, 1-2. 3-4ab. 7-8 R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre. R/.

En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 34-44

En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.
Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle:
«Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer».
Elles replicó:
«Dadles vosotros de comer».
Ellos le preguntaron:
«¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?».
Él les dijo:
«¿Cuántos panes tenéis? Id a ver».
Cuando lo averiguaron le dijeron:
«Cinco, y dos peces».
Él les mandó que la gente se recostara sobre la hierba verde en grupos. Ellos se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta.
Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces.
Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces.
Los que comieron eran cinco mil hombres.

Reflexión del Evangelio de hoy

  • “El que ama ha nacido de Dios… porque Dios es amor”

Ya sabemos que a San Juan no le importa repetir... aquello que considera lo esencial del cristianismo. En su evangelio y en sus cartas, siempre tiene en la boca y en la pluma (hoy diríamos en el ordenador) la palabra clave: el amor. Y tira del hilo y saca las consecuencias. Si Dios es amor y nos ama con amor gratuito, de manera desinteresada, como lo prueba el envío de su propio Hijo al mundo, buscando sólo el bien de todos nosotros, entonces nosotros que estamos hechos a su imagen y semejanza y también somos amor… debemos hacer lo mismo: “Amémonos unos a otros”.  

  • “Le  dio lástima de ellos”

Seguimos con el amor. Jesús, que es también Dios, siempre ama. En el relato del hoy ese amor se trasforma en misericordia hacia sus seguidores hambrientos y realiza el milagro amoroso de darles de comer. Por aquello de que nosotros somos hijos de Dios pero no el mismo Dios, algunas cosas no están a nuestro alcance. Por ejemplo, dar de comer a esos mil millones de personas que pasan hambre todos los días en nuestra tierra. Pero siempre nos tenemos que dejar llevar por el amor… y tener entrañas de misericordia con todos los que sufren, y que esa misericordia no se quede sólo en una palabra hueca, sino que debe llevarnos a realizar las obras que estén en nuestra mano para aliviar, ayudar, consolar, fortalecer, animar… amar a nuestros hermanos.