Vie
29
Mar
2013

Homilía Viernes Santo

Año litúrgico 2012 - 2013 - (Ciclo C)

Ahí tenéis al hombre

Pautas para la homilía

Leemos hoy el relato de la pasión y muerte de Jesús según el evangelio de San Juan. Y en ese relato hay un detalle muy significativo. Cuando Jesús ya está desfigurado por los maltratos recibidos y es ya burla de todos, el gobernador Pilato lo presenta al pueblo judío: “! Ahí tenéis al hombre, ahí tenéis a vuestro rey!” ¿Qué intenta decir el evangelista?

La muerte de Jesús fue una consecuencia de su compromiso histórico para que todos tengan vida. Los poderes religiosos y políticos no soportaron la buena noticia de que todos los seres humanos tenemos una dignidad inviolable. A pesar de la contradicción siguió adelante, se mantuvo fiel al proyecto y selló esa fidelidad con su muerte. Fue siempre libre motivado por el amor a los demás. En este sentido Jesús es la realización de la nueva humanidad, y la referencia para nuestra propia realización. El hombre verdadero y el rey o guía de nuestra existencia.

Pero Jesús fue hombre para los demás y totalmente libre de falsos absolutos, porque se abrió totalmente a la Presencia de amor: “porque Dios estaba él”. . La vida, la pasión y la muerte de Jesús fueron la expresión del amor de Dios encarnado en el hombre. Jesús experimentó ese amor de Dios en su intimidad de tal modo que, impulsado por ese amor, fue capaz de vivir y morir amando. Porque de algún modo la encarnación continúa en nosotros, todos podemos abrirnos a esa presencia de Dios amor que nos habita y realizar plenamente nuestra humanización en el amor hacia los demás.