Vie
15
May
2009

Evangelio del día

Quinta Semana de Pascua

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 15,22-31

En aquellos días, los apóstoles y los presbíteros con toda la Iglesia acordaron elegir algunos de ellos y mandarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas Barsabá y a Silas, miembros eminentes entre los hermanos, y les entregaron esta carta:

«Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia convertidos del paganismo.
Nos hemos enterado de que algunos de aquí, sin encargo nuestro, os han alarmado e inquietado con sus palabras. Hemos decidido, por unanimidad, elegir algunos y enviároslos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, que han dedicado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. En vista de esto, mandamos a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de la fornicación. Haréis bien en apartaros de todo esto. Salud.»
Los despidieron, y ellos bajaron a Antioquía, donde reunieron a la Iglesia y entregaron la carta. Al leer aquellas palabras alentadoras, se alegraron mucho.

Salmo

Sal 56, 8-9. 10-12 R. Te daré gracias ante los pueblos, Señor.

Mi corazón está firme,
Dios mío, mi corazón está firme.
Voy a cantar v a tocar:
despierta, gloria mía;
despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora. R

Te daré gracias ante los pueblos,
Señor; tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad,
que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad,
que alcanza a las nubes.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria. R.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 12-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «Este es mí mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.
De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.»

Reflexión del Evangelio de hoy

  • Todo… en conexión con Jesús

Los cambios de mentalidad y de costumbres, cuando se ha vivido durante mucho tiempo de una determinada manera, siempre son costosos. Cristo trae una gran novedad, que es su Persona y la nueva vida que él nos regala. Muchos judíos que acogieron de corazón a Jesús, querían seguir con algunas prácticas judías, que ya no tenían cabida en la “nueva vida”. El concilio de Jerusalén dio un paso al frente, no obligando a los convertidos a Cristo a seguir con ciertas normas de la religión judía. Una anécdota significativa, que sirve para cualquier cristiano de cualquier época. Un niño, ante la insistencia de su madre de no poder comer carne los viernes de cuaresma, le preguntó: Pero mamá, ¿qué tiene que ver Jesús con la carne y el pescado? Un luminoso principio de discernimiento cristiano. Todo, en la vida de un cristiano, ha de estar en conexión, directa o indirecta, con Jesús de Nazaret.

  • Él siempre primero, lleva la iniciativa

Dios, en su relación con nosotros, siempre lleva la iniciativa. Fue Él el que decidió crearnos y darnos la vida. Fue Él el que decidió regalarnos a Jesús… Y Jesús sigue sus pasos. También Jesús, en su relación con nosotros, siempre lleva la iniciativa. Siempre es el que da el primer paso. Ha siso Él el que nos ha elegido a nosotros, no hemos sido nosotros los que le hemos elegido. Ha sido Él el que primero nos ofrece su amistad. Es Él el que nos ama primero, para poder decirnos a continuación que amemos a los hermanos como Él nos ama. Eso que llamamos gratuidad, queda bien reflejado en Dios y en su Hijo Jesús. Gratis nos regala, la vida, su amistad, su amor, su perdón, nuestro futuro feliz… ¡Qué Dios tenemos!

San Isidro. ¡Curioso que un humilde labrador sea el patrono de una populosa ciudad, como es Madrid! Que sepamos copiar de San Isidro, su sencillez, su especial laboriosidad, y su trato asiduo con el Señor.