Dom
13
Dic
2009

Homilía Tercer Domingo de Adviento

Año litúrgico 2009 - 2010 - (Ciclo C)

Estad siempre alegres... El Señor está cerca

Pautas para la homilía

  • Alegres como en días de fiesta

La liturgia de este domingo nos invita a cultivar la espiritualidad de la alegría desde la praxis de la justicia. Esperar al Señor supone  desprendimiento de lo que nos ata,  compartir lo que somos y tenemos,  ensanchar nuestra mesa. Esta espera activa, debe ahuyentar la tristeza que nuestro mundo herido nos depara, porque la fuente de nuestra alegría  es el Señor que viene. Radica, también,  en la esperanza de que un mundo más justo y humano es posible, porque  Dios es fiel y cumple sus promesas:”No temas…El Señor tu Dios, en medio de ti…se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta (Sof 3, 16-18) ¿Me comprometo con las causas justas? Desde ese compromiso ¿trasmito alegría a los demás?

  • Necesidad de discernir

La predicación testimonial de Juan el Bautista pone a pensar a la gente, suscita preguntas: “¿Qué hacemos nosotros?” han comprendido que no basta escuchar, sino que hay que actuar. Esta pregunta sigue vigente si consideramos el problema del hambre en el mundo, el problema de los desplazados, el tráfico de niños y mujeres, y tantas lacras sociales que contemplamos cada día. Por eso, es necesario cultivar una espiritualidad de ojos abiertos para discernir los signos de los tiempos y ser agentes trasformadores/as de nuestra historia ¿Contemplo y considero la realidad que me circunda? ¿De qué manera me involucro?

  • Signos de conversión

Generalmente, nos conformamos con no hacer mal a nadie,  algunas prácticas religiosas y dar alguna limosna. Acoger la  venida del Señor requiere ampliar el abanico de nuestros compromisos, para con Dios y para con los demás. Invita a cultivar, con hondura, nuestra interioridad, siendo más gratuitos en los espacios de oración. Respecto a las personas, ser más sensibles, poniéndonos en su lugar y siendo solidarios, particularmente, con las más desfavorecidos. Las clases sociales que nos presenta Lucas: la gente pobre del pueblo, recaudadores de impuestos y militares del ejército de ocupación, siguen vigentes con otros nombres, invitándonos a la solidaridad, a la ética profesional y a una convivencia pacífica. Esta solidaridad debe alcanzar a la Madre Tierra, la cual también grita a causa del mal trato que le damos. ¿Estoy haciendo un camino de conversión?

  • Precursores/as como Juan

Con frecuencia nos puede el afán de ser los primeros/as, los vencedores/as, dejándonos llevar de la vanidad y olvidándonos de cuál es exactamente nuestro lugar. Juan el Bautista es el prototipo de persona humilde y lúcida: “…viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias” (Lc 3, 16) Tiene claro que su misión es preparar el camino para que el sembrador, Jesús, lo fecunde con su palabra. Ser portador de una Buena Noticia ¿Cómo nos situamos en la Iglesia? ¿En la Comunidad? ¿Nos ponemos detrás o delante de Jesús? ¿Delante o detrás de los demás?