Mar
1
Nov
2011

Homilía Todos los Santos

Año litúrgico 2010 - 2011 - (Ciclo A)

La alabanza y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos

Evangelio para niños

Las bienaventuranzas - Mateo 5, 1-12a


En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar enseñándolos: - Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán "los hijos de Dios". Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten, y os persigan, y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

Explicación

En esta fiesta recordamos a todas las personas que desde el comienzo del mundo hasta hoy, han vivido con amor y cariño para todos, esforzándose por hacer felices a los demás. Esos son las amigos de Dios. Y le damos gracias a Dios en este día por todo el bien que a través de ellos hemos recibido. Ahora viven felices al lado de Dios Padre y nos esperan para reunirnos con ellos.


La alabanza y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos

Dibujo realizado por: Fr. Félix Hernández Mariano
Descargar la imagen en tamaño: normal grande

Evangelio dialogado

Te ofrecemos una versión del Evangelio del domingo en forma de diálogo, que puede utilizarse para una lectura dramatizada.

LAS BIENAVENTURANZAS - " Todos los Santos"

Niño: Maestro, mira cuánta gente ha venido a escucharte.

Niña: Quieren que les cuentes la Buena Noticia.

Niño: Seguro que tu mensaje es para ellos una novedad.

Niña: Y tú hablas muy, pero que muy claro.

Niño: Sí, tan claro, que algunos se tapan los oídos.

Niña: Y es que los mensajes de su mundo son diferentes, Maestro.

Niño: Se van a sorprender cuando digas quiénes son para ti los más dichosos.

Niña: ¡Es que tienes cosas, Jesús! Te gusta ir contra corriente.

Niño: Pero así es el reino qur tú anuncias y al que nos invitas, ¡qué se le va a hacer.

Niña: Además... ¡un reino es un reino!

Niño: Y tu Reino no durará como los reinos de la tierra. Durará toda la eternidad.


Niña: Quizá merezca hacer un esfuerzo, abrir bien los oídos y escucharte.

Niño: Maestro, ponte aquí en el centro, y habla alto, Maestro; que nadie pueda decir que no te oyó.

Jesús: Dichosos los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los Cielos.
Dichosos los sufridos,
porque ellos heredarán la tierra.
Dichosos los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque ellos quedarán saciados.
Dichosos los misericordiosos,
porque ellos alcazarán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz,
porque ellos se llamarán “los hijos de Dios”.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los Cielos.

Niño: Maestro, somos tus discípulos, te seguimos a todos lados.

Niña: ¿No tienes algún mensaje especial para nosotros?

Jesús: Dichosos vosotros cuando os insulten, y os persigan, y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos. Vuestro premio será grande en el cielo.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández