Mié
24
Ago
2011
Hemos encontrado a aquel de quien escribieron los profetas y Moisés en la Ley

Primera lectura

Lectura del libro del Apocalipsis 21,9b-14:

El ángel me habló así: «Ven acá, voy a mostrarte a la novia, a la esposa del Cordero.» Me transportó en éxtasis a un monte altísimo, y me enseñó la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo, enviada por Dios, trayendo la gloria de Dios. Brillaba como una piedra preciosa, como jaspe traslúcido. Tenía una muralla grande y alta y doce puertas custodiadas por doce ángeles, con doce nombres grabados: los nombres de las tribus de Israel. A oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, y a occidente tres puertas. La muralla tenía doce basamentos que llevaban doce nombres: los nombres de los apóstoles del Cordero.

Salmo

Sal 144,10-11.12-13ab.17-18 R/. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.
Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y la majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R/.
El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 1,45-51

En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret.»
Natanael le replicó: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?»
Felipe le contestó: «Ven y verás.»
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?»
Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Jesús le contestó: « ¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.» Y le añadió: «Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

Reflexión del Evangelio de hoy

  • “Doce basamentos que llevaban doce nombres, los nombres de los apóstoles del Cordero”

En este pasaje vemos claramente como las visiones proféticas de (Ez 48, 30,35 y Is 54,11-12), han servido para darnos a conocer la nueva Jerusalén. En el AT, Dios moraba en medio de su pueblo, muchas veces, se nos presenta la intimidad entre ambos como una relación matrimonial: Esposo-Esposa. Juan, nos presenta también esta relación entre el Cordero-Esposo y la nueva Jerusalén celeste como Esposa del Cordero.

El autor, coloca la nueva Jerusalén en un monte alto, bajo el cielo, junto a Dios y tiene la gloria de Dios, que sigue morando en la nueva Jerusalén; como la antigua, que tenía 12 puertas con los nombres de las doce tribus de Israel, también el muro de la Nueva Jerusalén tiene doce fundamentos, los doce apóstoles del Cordero, cada uno es una piedra preciosa.

La Iglesia, fundada por Cristo es la morada del Cordero y por su designio, tiene como fundamento doce apóstoles que anunciaron y cimentaron la Buena Nueva de la salvación.
Hoy celebramos la fiesta de uno de sus cimientos, el apóstol Bartolomé, hombre de quien Jesús dijo ser un verdadero israelita, sin doblez.

  • “Hemos encontrado a aquel de quien escribieron los profetas y Moisés en la Ley”

Jesús, fue llamando a los que serían sus discípulos, Felipe escuchó la llamada, siguió a Jesús y busca que otros le sigan, por eso se lo comunica a su amigo Natanael: ”Hemos encontrado a aquel de quien escribieron los profetas; Natanael, no entiende como de Nazaret puede salir un profeta, pero Felipe le insiste:”Ven y lo verás” Es la invitación de quien con sólo ver a Jesús creyó en el y piensa que a quien le conozca le sucederá lo mismo. Natanael escuchó al amigo y fue con él. Al verlo, Jesús dice de él:”Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez” Natanael se extraña de que Jesús le conozca, y al fin proclama:”Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel”.

Gran enseñanza para nosotros: El apóstol que lleva al amigo ante el Maestro y el encuentro de ambos tiene una respuesta de fe. A veces presentamos un Cristo tan desfigurado que no dice nada a nuestro interlocutor. Ojala, como Felipe, podamos decir a la gente: Ven y lo verás, ven a nuestras asambleas, ven a nuestro compartir la fe y quedarás fascinado por Cristo.