San Juan de Colonia

Perfil histórico

Con San Juan Heer la historia ha sido escasa en datos; pero sí sabemos que nació el Colonia a principios del siglo XVI. Ingresa en plena juventud en el Convento de Santa Cruz de su ciudad natal. Ya sacerdote pide ser destinado a Holanda, pues allí los católicos padecen una dura persecución por parte de los Calvinistas.

En Holanda trabaja en la Parroquia de Hoornaar a lo largo de 20 años. Es un celoso pastor de la feligresía. Como fiel hijo de Santo Domingo de Guzmán vive el ideal marcado por el Santo Fundador: "Transmitir a los demás el fruto de la contemplación"

San Juan de Colonia es dominico y, por ello tiene una espiritualidad en la que la devoción a la Santísima virgen es filial; y al mismo tiempo, es un enamorado de la Sagrada Eucaristía. Celebra la Santa Misa con singular fervor y es constante adorador ante el Sagrario. Esto le da fuerza para ser un gran apóstol y vivir la comunión y la fraternidad con otros religiosos y sacerdotes. En Gorcun, donde se encuentran encarcelados varios religiosos y sacerdotes se acerca, camuflado, llevándoles la Sagrada Comunión, apoyo y aliento fraterno. Sus frecuentes visitas no pasan desapercibidas a los calvinistas. En una de ellas, y después de administrar el Bautismo a un niño, es capturado y encerrado en la cárcel con una veintena de religiosos: franciscanos, agustinos y sacerdotes seculares.

La cárcel es un subterráneo destinado a peligrosos criminales. Allí padecen incontables ultrajes, golpes y malos tratos. Sufren de todo: insultos, azotes, bofetadas y simulacro de martirio una y otra noche..
Su martirio es refinado. El Conde de Lummois ordena sean conducidos a su residencia de Brielle. Embarcados en la noche son recluidos; al día siguiente llegan a la ciudad. Aquí sufren un simulacro de procesión: los 20 religiosos y sacerdotes, despojados de sus hábitos y con un mínimo de ropa, caminan entre burlas e insultos. Es un nuevo Vía Crucis. Les obligan a dar vueltas al patíbulo y a cantar a la Virgen María, y así en repetidas ocasiones.

Dos días más tarde, sin haber probado alimento, les fuerzan a renegar de la Sagrada Eucaristía y del Papa de Roma. Ante su negativa, son de nuevo, conducidos al suplicio. Allí les desnudan y son colgados durante horas. Más tarde les depositan en el suelo donde les amputan los miembros y les abren el vientre.

Al año siguiente, el 9 de julio de 1573, y a la misma hora, los soldados católicos obtienen una resonante victoria ante el ejército calvinista.

El 14 de noviembre de 1675 son beatificados por el Papa Clemente X.

Semblanza espiritual

San Juan de Colonia es un testigo de amor, hasta la últimas consecuencias, hasta dar la vida por quien más ama y a quien tenía por modelo: Jesús Crucificado. Su vida sacerdotal y dominicana está alentada por una espiritualidad de amor entrañable a la Madre de Jesús. Vive su sacerdocio con un testimonio victimal, ya que está fortalecido por un amor inmenso a Jesús en la Eucaristía.

San Juan de Colonia es mártir de la fidelidad al Vicario de Cristo. Fue canonizado por el Papa Pío IX el 29 de junio de 1867. San Juan de Colonia es modelo de ecumenismo.