Evangelio del día
Cuarta semana de Adviento

Del día 18 al 24 de Diciembre de 2011

Para Dios no hay nada imposible

Introducción a la semana

Esta cuarta, y última, semana de Adviento se adorna con las galas propias de las vísperas solemnes, presagios imposibles ya de contener en el dilatado espacio de nuestra esperanza; días que inauguran el frío invierno y, al tiempo, luces que nos dicen el calor de un mundo humanizado al fuego de un Dios que nos gana siempre en cercanía y en abrazos… y será su nombre Jesús, nuestro salvador.

Tiene luz propia el evangelio del último domingo del Adviento y suena en nuestros ánimos como un acorde perfecto, fanfarria gozosa que nos llena de asombro y alegría: María dará a luz un hijo. La humilde mujer de Nazaret, desde su anonimato servicial, adquirirá su verdadera grandeza, la que otorga el acoger sin reservas la Palabra que da vida. ¡Admirable efecto dominó! Desde entonces, y por ella, la grandeza del corazón de todos los buscadores de Dios adquiere dimensiones insospecha-das de alegría y dignidad.

Hasta el mismo día veinticuatro, la liturgia de este remate del Adviento viene coloreada por el anhe-lo que marcan las Antífonas O, las Ferias Mayores. Las lecturas entablarán un diálogo con prodigios natalicios de los dos Testamentos (Sansón, Juan Bautista, Jesús), y nos relatarán la vivencia de Dios en boca de sus respectivas mamás. Asimismo tendremos la oportunidad de escuchar las palabras de gratitud de estas mujeres que se dejaron llenar del Espíritu y por eso todo su ser, todo su cuerpo, toda su capacidad de dar vida, canta las glorias del Dios de la vida.

Palabras que saben a inminencia, a pronta llegada, a cumplida esperanza. Liturgia que por los ríos de la espera nos hacen desembocar en la maravilla creyente que se proclama en María de Nazaret. ¡Dichosa tú que has creído! Y, con María, recoge la comunidad cristiana este piropo para dar a nuestra alegría navideña el fuste de vivir el misterio de la fe, la solera de la alegría de vivir, pues bien sabemos que nuestro Dios es un Dios nuestro, el Emmanuel.

Fr. Jesús Duque O.P.

Fr. Jesús Duque O.P.
Convento de Santo Domingo de Scala-Coeli (Córdoba)

Días de la semana