Mié
5
Oct
2011
¡Cuanto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden!

Primera lectura

Lectura del libro del Deuteronomio 8, 7-18

Moisés habló al pueblo, diciendo:
«Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y veneros que manan en el monte y la llanura, tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granados, tierra de olivares y de miel, tierra en que no comerás tasado el pan, en que no carecerás de nada, tierra que lleva hierro en sus rocas y de cuyos montes sacarás cobre, entonces comerás hasta saciarte y bendecirás al Señor, tu Dios, por la tierra buena que te ha dado. Guárdate de olvidar al Señor, tu Dios, no observando sus preceptos, sus mandatos y sus decretos que yo te mando hoy.
No sea que, cuando comas hasta saciarte, cuando edifiques casas hermosas y las habites, cuando críen tus reses y ovejas, aumenten tu plata y tu oro, y abundes en todo, se engría tu corazón y olvides al Señor, tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con serpientes abrasadoras y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con su maná que no conocían tus padres, para afligirte y probarte, y para hacerte el bien al final. Y no pienses: “Por mi fuerza y el poder de mi brazo me he creado estas riquezas”.
Acuérdate del Señor, tu Dios: que es el quien te da la fuerza para adquirir esa riqueza, a fin de mantener la alianza que juró a tus padres, como lo hace hoy».

Salmo

Sal 1 Crón 29, 10bc. 11abc. 11d-12a. 12bcd R/. Tú eres Señor del universo.

Bendito eres, Señor,
Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos. R/.

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad
porque tuyo es cuanto hay en el cielo y tierra. R/.

Tú eres rey y soberano de todo
de ti viene la riqueza y la gloria. R/.

Tú eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tú engrandeces y confortas a todos. R/.

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 5, 17-21

Hermanos:
Si alguno está en Cristo es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo.
Todo procede de Dios, que nos reconcilió consigo por medio de Cristo y nos encargo el ministerio de la reconciliación.
Porque Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirles cuenta de sus pecados, y ha puesto en nosotros el mensaje de la reconciliación.
Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios.
Al que no conocía el pecado, lo hizo pecado en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a ser justicia de Dios en él.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 7, 7-11

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!».

Reflexión del Evangelio de hoy

  • “La tierra ha dado su fruto, nos bendice el Señor nuestro Dios” ((Sal 66,7)

Los pueblos de la antigüedad, entre ellos, el pueblo de Israel, consideraban la repetición ritual del tiempo como una reactualización del acto creador, un retorno incesante al momento de la creación, tiempo de acción de gracias por todos los bienes recibidos de Dios. También la Iglesia, en su liturgia, nos recuerda en las témporas, este tiempo de acción de gracias por todos los dones recibidos: Se ha realizado la recolección de las cosechas y se aproxima la sementera, actividad humana de preparación de los campos para que, por la acción de Dios, den nuevos frutos .En las lecturas de estos días, la Iglesia nos recuerda que es :

a) Tiempo de acción de gracias: Acción de gracias que, como leemos en el Deuteronomio, es respuesta a los bienes recibidos, Moisés, exhorta al pueblo a dar gracias por todos lo que ha recibido y a reconocer que sólo de Dios procede la fuerza y la riqueza, por ello nos invita a dar gracias con ese hermoso cántico del libro de las Crónicas:”Bendito eres Señor, Tú eres Señor del universo…”

  • “Convertíos y creed en el Evangelio”

b) Tiempo de Conversión: Reconociendo que todo don viene de Dios, sabemos que el fruto exige también nuestro esfuerzo personal, y no siempre somos fieles por eso necesitamos Reconciliarnos con Dios y con las criaturas, es San Pablo, en su carta a Corintios, el que nos recuerda y nos pide:”En nombre de Cristo Jesús os pedimos que os reconciliéis con Dios” Sólo unidos a Cristo, podremos conseguir la verdadera reconciliación, la justificación de Dios.

  • “¡Cuanto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden”

c) Tiempo de petición: La lectura del Evangelio nos invita a orar, a pedir a Dios, esperando que la Palabra de Cristo se cumplirá, “Pedid y recibiréis, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá…” Dios, Padre Bueno, que vela por todas sus criaturas, nos dará cuanto necesitamos.
Las oraciones de la misa Dan gracias a Dios por lo recibido, piden perdón por nuestras faltas y suplican la bendición de Dios. Oremos con fervor.