Evangelio del día
Vigésimo séptima semana del Tiempo Ordinario - Año Impar

Del día 2 al 8 de Octubre de 2011

Por sus frutos los conoceréis

Introducción a la semana

Esta semana nos presenta pasajes de tres libros proféticos: Jonás, Malaquías y Joel. Los tres están escritos después del exilio de Babilonia. El primero es, en realidad, un relato ficticio, de carácter pedagógico, que pretende censurar el excesivo nacionalismo del pueblo judío, representado en el disgusto de Jonás por la conversión de Nínive, una ciudad que había sido cruel con Israel. Es necesario abrirse al universalismo de Yahvé, que tiene misericordia de todos los que se convierten, por muy alejados de él que hayan estado antes. Malaquías muestra la compasión de Dios con todos los que le sirven, a la vez que castiga a los malvados, que tarde o temprano tendrán su merecido aunque parezcan prosperar por algún tiempo. A su vez, Joel habla de la venida del “día del Señor”: aquel en que Dios emitirá un juicio definitivo sobre unos y otros.

En los evangelios hay enseñanzas variadas: la compasión que nos convierte en prójimo del necesitado; la preferencia de la escucha de la palabra de Dios sobre otros afanes legítimos; la oración que imita la actitud de Jesús ante el Padre y confía ciegamente en él; la presencia poderosa de Dios en quien combate el mal; los nuevos lazos que unen a los que ponen en práctica la palabra de Dios, más allá de los vínculos de sangre, por profundos que éstos sean.

El santoral nos ofrece, en primer lugar, la figura de san Francisco de Asís, aquel juglar medieval enamorado de la “pobreza y humildad de nuestro Señor Jesucristo”, que le llevó a vivir una verdadera fraternidad con todos los hombres e incluso con todas las criaturas, suscitando miles de seguidores ya en los días de su vida.- Se celebran las “témporas” (únicas que subsisten de los cuatro “tiempos” de renovación que coincidían con las estaciones del año), días de acción de gracias por los dones que Dios nos concede permanentemente, de penitencia por los pecados que cometemos también con tanta frecuencia, y de petición de ayuda en las muchas necesidades que se nos presentan al comienzo de un nuevo período de trabajo.- La Virgen del Rosario nos recuerda la eficacia espiritual de esta oración mariana en la historia de la piedad popular hasta hoy.

Fray Emilio García Álvarez

Fray Emilio García Álvarez
Convento de Santo Tomás de Aquino (Sevilla)

Días de la semana