Del Evangelio según san Marcos: «Jesús les dijo: “Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres”. Al instante, dejando las redes, le siguieron» (Mc 1,17-18).
Del Evangelio según san Lucas: «El asombro se había apoderado de Simón y de cuantos con él estaban, a causa de los peces que habían pescado... Jesús dijo a Simón: “No temas. Desde ahora serás pescador de hombres”. Llevaron a tierra las barcas y, dejándolo todo, le siguieron» (Lc 5,9-11).
Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia; te desposaré en la fidelidad, y tú conocerás al Señor
Pues yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Dios, pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado
Dijo el Señor en el hogar de Betania: «Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa por tantas cosas; pero sólo una es necesaria. María ha escogido la mejor parte» (Lc 10,41-42).
Nos dice Jesús: «No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros y os he destinado para que vayáis y deis fruto y que vuestro fruto permanezca» (Jn 15,16).
Dice San Juan en su Primera Carta: «Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de Él» (1Jn 4,8-9).