Evangelio del día
Cuarta Semana de Pascua

Del día 25 de Abril al 1 de Mayo de 2010

Yo y el Padre somos uno

Introducción a la semana

La liturgia de esta semana va combinando la celebración del día de la semana, lo que se llama feria, con celebraciones de santos. El lunes empezamos con la fiesta de san Isidoro. Fiesta en España, en otros lugares será memoria obligatoria. Eso determina lecturas distintas según se celebre la eucaristía en España o en otros lugares. El jueves es la fiesta para dominicos y dominicas, memoria para el resto, de santa Catalina de Sena, patrona de Europa y de Roma. Al día siguiente dominicos y dominicas celebramos como memoria obligatoria a san Pío V, el gran Papa que puso en ejecución decisiones del concilio de Trento. En fin, el sábado, uno de mayo, recordamos a la entrañable figura de san José, ganando con su trabajo el pana para esposa e hijo. Es el día del trabajo. Habrá que tener un recuerdo para quien no lo tiene, la epidemia del paro, y para aquellos cuyo trabajo no es valorado como merece.

La lectura continua de Hechos, primera lectura, es muy interesante. A través de ella vemos cómo los apóstoles fueron entendiendo que la fe cristiana desbordaba la judía y estaba abierta a los que venían de otras religiones. No fue tarea fácil. La figura de san Pablo fue determinante en ello. Los últimos días nos mostrarán al Apóstol de los gentiles iniciando su primer viaje misionero.

Las lecturas evangélicas de los días que no tienen evangelio propio, pertenecen al Evangelio de san Juan. No es lectura continua: pasa del discurso en el templo, en el que destaca el bello y cercano a todos discurso del Buen pastor, un resumen del cual escuchamos el domingo anterior, Domingo del Buen Pastor, a momentos de la última cena. Cada día, por tanto tiene su propio mensaje.
 

Fray Juan José de León Lastra

Fray Juan José de León Lastra
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Días de la semana