Evangelio del día
Primera Semana de Cuaresma

Del día 1 al 7 de Marzo de 2009

Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás.

Introducción a la semana

La palabra de Dios en la Cuaresma adquiere un protagonismo mayor, si se puede hablar así, en la Liturgia. La lectura no es continua: las primeras lecturas de días consecutivos no pertenecen al mismo libro; los textos evangélicos no son del mismo evangelista, cambian día a día. La Iglesia ha ido seleccionando textos con esmero. ¿Con qué pretensión? Con la que tiene la catequesis cuaresmal: es necesario ofrecer mensajes claros y de exigencia práctica inmediata. Para ello se utilizan textos que hablan de la condición real de ser humano, de lo que ha de realizar para ser lo que Dios quiere de él –convertirse-, y de cómo Dios se ofrece a ayudarle y a premiar sus esfuerzos. Son textos claros, que no necesitan nada más que tomarlos en serio. Los de esta semana son un ejemplo evidente. Va alternándose los textos que exigen el esfuerzo humano con los que prometen la ayuda de Dios. El lunes se señalan lo que ha quehacer para ser acogidos por Dios; el martes la presencia de Dios, de su Palabra, ofreciendo ayuda. El miércoles emerge la necesidad de conversión; el jueves el compromiso con nosotros de un Dios padre.  El viernes los textos exponen claras exigencias éticas, que llegan a lo hondo del ser humano; el sábado el compromiso de Dios de tener a Israel como pueblo propio, que se vuelca, rompiendo un tanto el esquema de compromiso humano-ayuda de Dios, en la exigencia de la perfección, que es perfección en el amor, incluso a los que no nos aman, como sucede con Dios.

 

Fray Juan José de León Lastra

Fray Juan José de León Lastra
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Días de la semana