Evangelio del día
Trigésimo tercera semana del Tiempo Ordinario - Año Impar

Del día 13 al 19 de Noviembre de 2011

Abre su mano al necesitado y extiende su brazo al pobre.

Introducción a la semana

Esta semana la ocupan fragmentos de los dos libros de los Macabeos, escritos que hablan sobre todo del reinado cruel de Antíoco IV Epífanes, a mediados del siglo II antes de Cristo. Hay una confrontación violenta entre el judaísmo más tradicional y las costumbres del helenismo que impone el rey y a las que se pliega gran parte del pueblo apóstata. Respetar contra viento y marea las prescripciones de la ley judía les cuesta la vida a muchos israelitas fieles; entre ellos, al anciano Eleazar y a los siete hermanos macabeos con su madre: páginas trágicas y admirables de fe heroica en el Dios de Israel, que se han considerado preludio elocuente del martirio cristiano. En labios de aquella madre ejemplar aparecen, además, dos grandes verdades de fe: la creación “de la nada” y la resurrección de los que murieron por mantenerse fieles a sus convicciones. La purificación y consagración del templo, después de una sonada victoria sobre los enemigos, es un símbolo de la restauración de las antiguas tradiciones patrias. El mismo rey Antíoco morirá triste y deprimido, reconociendo sus excesos con los judíos.

Siguen narrándose los signos mesiánicos de Jesús: abre a un ciego no sólo los ojos del cuerpo, sino los de la fe; provoca en el publicano Zaqueo una conversión magnánima; corrige la precipitada expectación de los que piensan que la venida definitiva del Señor será inminente y triunfal y no hacen fructificar cada día los dones de Dios; predice la destrucción de Jerusalén por no haber querido acoger su palabra; enseña en el templo, a pesar de que la amenaza de los dirigentes del pueblo se cierne sobre él; y responde a la pregunta irónica de los saduceos afirmando el verdadero sentido de la resurrección.

Celebra la Iglesia a san Alberto Magno, insigne sabio dominico, maestro de santo Tomás de Aquino, y cuyos amplios y rigurosos estudios sobre la naturaleza le hicieron precursor de la moderna ciencia experimental.- Santa Isabel de Hungría puso toda su persona, así como las riquezas de su estado nobiliario, al servicio de los pobres hasta la extenuación.- Las basílicas de los apóstoles san Pedro y san Pablo, cuya dedicación conmemoramos, recuerdan el lugar donde fueron martirizados por su amor a Jesucristo y la importancia para la Iglesia de estas dos grandes columnas de la fe cristiana.

Fray Emilio  García Álvarez

Fray Emilio García Álvarez
Convento de Santo Tomás de Aquino (Sevilla)

Días de la semana