Dom
27
Nov
2011

Homilía I Domingo de Adviento

Año litúrgico 2011 - 2012 - (Ciclo B)

Vigilad, porque no sabéis el día ni la hora

Introducción

Comenzamos con el Ciclo B un nuevo año litúrgico, y lo hacemos con el Adviento, o sea, con la preparación de la venida del Señor. Pero, ¿cómo puede esperarse al que vino hace más de 2000 años? Cierto, lo que sucede es que el que vino hace tantos años, después de vivir con nosotros, marchó y nos prometió que volvería con nosotros, según las últimas palabras del evangelio de san Mateo: “Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos” (Mt 28,20).

Adviento es recuerdo y memoria de aquella venida histórica de Jesús en Belén. Pero, recordándola y celebrándola, tenemos en cuenta otras venidas suyas, como la que tendrá lugar al final de los tiempos y la que ocurre a lo largo y ancho de nuestra historia personal. Por eso, el Adviento cristiano tiene muy en cuenta esta triple venida del Señor.

En realidad, el Adviento que yo quiero es el que se sitúa entre la venida histórica primera y la que sucederá al final. Celebrando la primera, preparo la última. Y en esta celebración y preparación tiene lugar la entrañable Navidad personal e intransferible de cada uno.