Evangelio del día
Vigésimo octava semana del Tiempo Ordinario - Año Impar

Del día 9 al 15 de Octubre de 2011

Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.

Introducción a la semana

Volvemos a las primeras lecturas tomadas del Nuevo Testamento. Pablo nos hablará, en su carta a los Romanos –la más larga de las que escribió y en la que se contempla la madurez de su pensamiento-, del misterio de la justificación (= la “fuerza salvadora” de Dios, que se comunica por la fe). Ha recibido “el don y la misión” de “hacer que todos los gentiles respondan a la fe”. Dios dejó huellas de sí mismo en la creación, que muchos no han sabido reconocer, desviándose hacia otros dioses que han embotado su corazón y poniéndose así en peligro de perderse. Juzgarlos no es cosa nuestra, pues, aparte de que también obramos mal, carecemos de la comprensión y la misericordia con que Dios nos mira a todos. Él se fija sobre todo en la fe con que aceptamos su palabra, como Abrahán, que se fió enteramente de Dios y de sus promesas. “Como todo depende de la fe –dice Pablo-, todo es gracia”.

Los textos evangélicos de esta semana invitan de diversas maneras a la conversión. Jesús advierte que hubo ejemplos llamativos de esta actitud en el pasado (Nínive, en tiempos de Jonás, entre otros), que deberían imitarse también ahora. Denuncia tanto el ritualismo de unos (preocuparse de las formas, de lo de fuera, más que de cambiar el corazón) como la hipocresía de otros (exigir mucho a los demás, sin aplicarse uno mismo ese rigor). Se granjeó por ello la enemistad de los censurados y ese será también el sino de los que le imiten; pero los anima a ser consecuentes y a confiar en el Espíritu.

El día de la Virgen del Pilar celebramos el arraigo de la fe en España, que parece remontarse a los primeros tiempos de la difusión del Evangelio, así como la expansión de esa fe en los pueblos hermanos de Hispanoamérica desde que se puso el pie en el Nuevo Mundo.- Y recordamos la gran figura humana y mística de Teresa de Jesús, la santa castellana que ha enseñado a tantas generaciones el camino de la oración. Primero lo recorrió ella misma en un largo y laborioso proceso, y luego lo plasmó en sus libros, fruto de una extraordinaria experiencia interior de amistad con Dios y de un interés por comunicar a otros, empezando por sus monjas, el modo de alcanzar esa misma meta.

Fray Emilio García Álvarez

Fray Emilio García Álvarez
Convento de Santo Tomás de Aquino (Sevilla)

Días de la semana