Mar
14
Feb
2012
La mies es abundante y los obreros pocos, rogad al Señor de la mies que envíe operarios a su campo

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 13,46-49:

En aquellos días, Pablo y Bernabé dijeron a los judíos: «Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: "Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el extremo de la tierra."»
Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y los que estaban destinados a la vida eterna creyeron. La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región.

Salmo

Sal 116,1.2 R/. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R/.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 10,1-9

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.
Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz a esta casa." Y, si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: "Está cerca de vosotros el reino de Dios."»

Reflexión del Evangelio de hoy

  • “La fe viene de la predicación y la predicación por la Palabra de Cristo”

Europa celebra hoy la fiesta de estos dos santos, co-patrones de Europa. Ambos predicaron la fe en Moravia (Checoslovaquia) y Panomia (Croacia), haciéndose eco de la llamada de Jesús “ id y anunciad”.

La lectura, tomada de los Hechos de los Apóstoles, nos recuerda las palabras de Isaías aplicadas a Pablo y Bernabé en la asamblea de la Iglesia primitiva, y las podemos aplicar también a estos santos pastores: “Yo te haré luz de los gentiles para que lleves la salvación hasta el extremo del orbe”.

Europa necesitaba conocer más el Evangelio, así lo entendieron estos esforzados misioneros dedicando su vida a la extensión del Reino, a fin de que todos lleguen a contemplar la luz que emana de Cristo Salvador y que su salvación llegue hasta los confines del orbe.

Europa sigue necesitando apóstoles que lleven el mensaje: ¿cómo podemos, cada uno de nosotros, colaborar en el anuncio de la Palabra a los que no la conocen o la han olvidado?

  • “La mies es abundante y los obreros pocos, rogad al Señor de la mies que envíe operarios a su campo”

El Evangelio va en la misma dirección que la lectura de los Hechos: la importancia de la extensión del Reino.

Jesús envía a 72 discípulos para que vayan por delante anunciando la salvación que Él realizará con su llegada. No sólo envía sino que siente la necesidad de que haya más propagadores de la Buena Noticia, por eso exclama: “La mies es mucha y pocos los obreros; rogad al Señor de la mies que envíe operarios a su campo”.

También a nosotros nos llama Jesús, nos hace la misma invitación. Todo cristiano, por el hecho de haber conocido y seguido a Cristo, está obligado a anunciarlo y a pedir en la oración que no falten misioneros que proclamen el Evangelio, con la palabra y con la vida. Pablo VI afirmaba que el mundo necesita verdaderos testigos del Evangelio.

Hoy que Europa se está descristianizando: ¿qué hago yo para que la luz de la fe que recibimos de nuestros mayores no se apague? Oremos pidiendo operarios para la mies y vivamos de tal modo que seamos testigos creíbles de Cristo ante los demás, allí donde nos toque trabajar.