Evangelio del día
Duodécima Semana del Tiempo Ordinario - Año Impar

Del día 21 al 27 de Junio de 2009

¡Maestro, no te importa que nos hundamos!

Introducción a la semana

Podíamos entender que la fiesta del miércoles, día 24, es el eje de la semana. Fiesta que llegó a tener mayor entidad litúrgica, y que conserva un carácter festivo en el pueblo cristiano. Día que recuerda el solsticio de verano o invierno según los hemisferios, por tanto día peculiar en cualquier calendario. La figura de Juan Bautista ocupa un lugar singular en la vida de Jesús. Lo ocupaba en las primeras comunidades cristiana. El resto de los días se celebran como “feria”, por lo que seguiremos con la lectura continua. En la primera lectura nos encontramos con un salto imprevisto, de la Segunda Carta a los Corintios retrocedemos al libro del Génesis, a la historia de Abram/Abraham. Historia sin duda original y de máximo interés. La historia que fundamenta al pueblo judío, no tanto por ser el patriarca del pueblo, sino por ser el modelo de confianza en Yahvé, real fundamento sobre el que el pueblo ha de crecer y consolidarse. Continúa el Sermón de la Montaña en la lectura evangélica hasta su final. En el texto del sábado Jesús pasa de las palabras a la acción, cura a un leproso.

Fray Juan José de León Lastra

Fray Juan José de León Lastra
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Días de la semana