Dom
8
Ene
2017

Homilía Bautismo del Señor

Ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo

Introducción

Con la celebración de esta solemnidad del Bautismo del Señor Jesucristo se cierra el ciclo litúrgico de la Natividad del Señor; y al mismo tiempo se abre, por así decirlo, la etapa misionera o apostólica del Señor Jesucristo.

Se nos invita a una mirada atenta para captar, y hacer nuestras, las claves de la actuación de Jesús de Nazaret, que, como uno de tantos, se acerca a recibir el bautismo de Juan, por quien sintió una particular admiración.

Acojamos la invitación del profeta Isaías: “Mirad a mi siervo… sobre él he puesto mi espíritu”. Es una llamada particularmente interesante en estos tiempos en los que andamos un tanto faltos de sólidos e iluminadores referentes. En la vida del Señor Jesucristo, siempre fiel al Espíritu del Padre, que impulsó su vivir y obrar, encontraremos el mejor de los mensajes, y el más elocuente de los testimonios, para entender por dónde y cómo debe resolverse nuestra vida. Hacerlo realidad hoy en cada uno de nosotros y en nuestras comunidades creyentes será la mejor forma de renovar y actualizar nuestra condición de bautizados en el nombre del Señor Jesucristo.