Mar
9
Ago
2011
Me casaré contigo en derecho y justicia, en misericordia y compasión

Primera lectura

Lectura de la profecía de Oseas 2, 16b. 17de. 21-22

Así dice el Señor: "Yo me la llevaré al desierto, le hablaré al corazón. Y me responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que la saqué de Egipto. Me casaré contigo en matrimonio perpetuo, me casaré contigo en derecho y justicia, en misericordia y compasión, me casaré contigo en fidelidad, y te penetrarás del Señor".

Salmo

Sal 44 Llega el Esposo; salid a recibir a Cristo, el Señor.

Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu señor R/.
Ya entra la princesa, bellísima,
vestida de perlas y brocado;
la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes,
la siguen sus compañeras. R/.
Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.
A cambio de tus padres, tendrás hijos,
que nombrarás príncipes por toda la tierra. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 25,1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: - "Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz:
- ¡Que llega el esposo, salid a recibidlo!.
Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: "Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas". Pero las sensatas contestaron: "Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os compréis".
Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: "Señor, señor, ábrenos". Pero él respondió: "Os lo aseguro: no os conozco". Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora".

Reflexión del Evangelio de hoy

Celebramos hoy la fiesta de Edith Stein o Santa Teresita Benedicta de la Cruz. Fue declarada por Juan Pablo II copatrona de Europa. Pensadora judía convertida al cristianismo y carmelita descalza a la hora de morir en la cámara de gas de Auschwitz.

 

Por ello, las lecturas que se proponen para la fiesta de este martes son lecturas de un alto contenido espiritual y teológico. Ambas lecturas nos describen la relación de cada uno de nosotros con Dios desde categorías de unión entre hombre y mujer. Todas las experiencias de Dios son de difícil descripción y por ello, se recurren a imágenes, términos… que nos ayuden a captar alguna sensación de la intimidad que se vive en este relación. Esta intimidad no es una intimidad que se pudre, que gira en torno… Es una intimidad basada en el Amor profundo, sincero, fiel, honesta… Es una intimidad donde la persona reconoce su Felicidad en el otro, reconoce su identidad en el abrazo que recibe de Dios. De ahí la expresión tan bellísima del profeta: Me casaré contigo en matrimonio perpetuo, me casaré contigo en derecho y justicia, en misericordia y compasión, me casaré contigo en fidelidad, y te penetrarás del Señor.

Por ello, la fuerza de muchas expresiones de Edith Stein. Hoy como frase para llevar durante la jornada os propongo esta: La esencia del alma es estar abierta hacia dentro. Cuando el yo vive en el fondo de su ser, allí, donde encuentra su pertenencia de hogar, entonces percibe algo del sentido del Ser, la fuerza concentrada de la cual participa.