Evangelio del día
Semana de la Octava de Pascua

Del día 8 al 14 de Abril de 2012

María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro

Introducción a la semana

Con los ecos del pregón de la Vigilia Pascual se abre el foco más importante de la vida creyente: el domingo de los domingos, el Día del Señor por antonomasia: Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor. Celebración que prolonga su eco toda la semana en lo que conocemos por Octava de Pascua, que no es otra cosa sino ampliar la quietud contemplativa ante luz tan grande y profunda: Jesús resucitado.

En esta semana, y en todo el tiempo pascual, tendremos oportunidad de seguir la acción del Espíritu en la primera comunidad. Lectura más que estimulante para los creyentes que andamos buscando la mejor forma de testificar la mejor razón de nuestra vida: Cristo Jesús, vencedor de la muerte, la fuerza de nuestra esperanza. En la mesa de la Palabra del Domingo ya tenemos la pauta de toda la semana: discurso de Pedro, declaración paulina de la resurrección del Señor y el agradecido testimonio de la apostolorum apostola, María Magdalena que ve el sepulcro vacío.

El lunes abre la octava pascual con otro discurso de Pedro pronunciado con todo desparpajo para decir la resurrección de Jesús, palabras que se prolongarán en el martes pascual. El evangelio del lunes prolonga el regreso de las mujeres del sepulcro vacío. El evangelio del martes subraya el hecho de que María Magdalena ha visto al Señor.

Pedro y Juan están el miércoles cerca del templo y a un impedido ofrecen lo que tienen: la fuerza del nombre del Señor; y el evangelio nos presenta el camino de Jerusalén a Emaús, con afortunada vuelta para proclamar que Jesús resucitó. Es hermoso saber que los hermanos cuando comparte la fe ofrecen las mejores claves para asumir la luz resucitada. El asombro de la gente al observar al paralítico curado da pie a Pedro a dirigirse en la primera lectura del jueves a los presentes para hablarles del autor de la vida, y el evangelio constata las consecuencias de reconocer al Señor al partir el pan.

Las reacciones de todo tipo a las palabras de Pedro, adhesión y rechazo, las recibimos en el viernes pascual, en tanto que el evangelio nos narra el prodigio de la pesca abundante cuando se echan las redes en nombre del Señor. Se cierra la semana con la insólita iniciativa de prohibir a Pedro y a Juan hablar en nombre de Jesús, no secundada por los apóstoles; el evangelio, a su vez, incide en la presencia del Maestro tras la resurrección en la vida de la comunidad.

El día en que actuó el Señor, con duración litúrgica de una semana, es y será nuestra alegría y nuestro gozo. ¡Que la bendición pascual llegue a todos!

Fr. Jesús Duque O.P.

Fr. Jesús Duque O.P.
Convento de Santo Domingo de Scala-Coeli (Córdoba)

Días de la semana

Dom
8
Abr

Domingo de Resurrección

“María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro”
Fr. Jesús Espeja Pardo O.P.

Introducción Lecturas Comentario bíblico Pautas para la homilía Infantil

Mar
10
Abr

"He visto al Señor"
Hna. María Pilar Garrúes El Cid