Vida, Luz, claridad, conocimiento, conciencia, liberación… El Domingo de Resurrección es la celebración con mayor densidad divina, es decir, donde Dios se hace más patente pues realiza su gran gesta: vencer al mal y a la muerte. Hermano, hermana…si hay alguna verdad de fe que haya que sostener sin titubeos es esta: Dios vence la muerte y al mal; y por consiguiente, estamos llamados a llegar a la Vida…
Las lecturas siguen el Calendario Litúrgico del Vaticano con algunas variaciones en días puntuales debido a las fiestas propias de la Conferencia Episcopal Española y del Calendario propio de la Orden de Predicadores en España