Jul
Homilía XVII Domingo del tiempo ordinario
Año litúrgico 2025 - 2026 - (Ciclo A)
“ El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido ”
Introducción al Evangelio del día
Las parábolas del Reino ocupan un lugar central en la predicación de Jesús. A través de imágenes sencillas y cotidianas —un campo sembrado, un poco de levadura, un tesoro escondido, una perla preciosa— el Señor nos introduce en una realidad misteriosa que no se impone con espectacularidad ni se presenta como algo acabado. El Reino de Dios no es un espectáculo admirable ni una meta ya conquistada; es una presencia dinámica que exige búsqueda, decisión y compromiso.
En las parábolas del tesoro y de la perla, Jesús nos sitúa ante el momento decisivo del descubrimiento. Algo irrumpe en la vida del hombre y lo transforma todo. Pero el hallazgo no es suficiente: exige respuesta. Venderlo todo, desprenderse, renunciar, elegir. El Reino no se añade a lo que ya poseemos como un complemento más; se convierte en el centro que reorganiza toda la existencia.
Estas imágenes nos invitan a preguntarnos si vivimos el cristianismo como una carga de obligaciones o como la alegría de un descubrimiento que nos hace libres. Porque el discípulo no es simplemente quien deja cosas, sino quien ha encontrado algo infinitamente más valioso. El texto que sigue nos ayudará a profundizar en esta lógica del Reino, que se alcanza más restando que sumando, y que transforma radicalmente la vida de quien se atreve a reconocer el tesoro y a apostar por él sin reservas.