Jul
Evangelio del día
“ La buena semilla son los ciudadanos del Reino ”
Primera lectura
Lectura del profeta Jeremías 14, 17-22
Mis ojos se deshacen en lágrimas, de día y de noche no cesan: por la terrible desgracia que padece la doncella, hija de mi pueblo, una herida de fuertes dolores.
Salgo al campo: muertos a espada; entro en la ciudad: desfallecidos de hambre; tanto el profeta como el sacerdote vagan sin sentido por el país.
¿Por qué has rechazado del todo a Judá? ¿Tiene asco tu garganta de Sión? ¿Por qué nos has herido sin remedio? Se espera la paz, y no hay bienestar, al tiempo de la cura sucede la turbación.
Reconocemos, Señor, nuestra impiedad, la culpa de nuestros padres, porque pecamos contra ti.
No nos rechaces, por tu nombre, no desprestigies tu trono glorioso; recuerda y no rompas tu alianza con nosotros.
¿Tienen los gentiles ídolos de la lluvia? ¿Dan los cielos de por sí los aguaceros?
¿No eres tú, Señor, Dios nuestro; tú, que eres nuestra esperanza, porque tú lo hiciste todo?
Salmo de hoy
Salmo 78, 8. 9. 11 y 13 R/. Por el honor de tu nombre líbranos, Señor.
No recuerdes contra nosotros las culpas
de nuestros padres;
que tu compasión nos alcance pronto,
pues estamos agotados. R/.
Socórrenos, Dios, Salvador nuestro,
por el honor de tu nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados
a causa de tu nombre. R/.
Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:
con tu brazo poderoso, salva a los condenados a muerte.
Nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
cantaremos tus alabanzas de generación en generación. R/.
Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 36-43
En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:
«Explícanos la parábola de la cizaña en el campo».
Él les contestó:
«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles.
Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».
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Evangelio de hoy en vídeo
Reflexión del Evangelio de hoy
“No nos rechaces por tu Nombre”
El profeta Jeremías, comparte junto al rey Josías, el compromiso de lucha contra la idolatría que se había enseñoreado del reino de Judá, su predicación llama a la conversión con anuncios de acusaciones y amenazas de castigos.
En este fragmento que hoy contemplamos nos presenta una lamentación al ver, como el pueblo judío ha olvidado, con Jerusalén a la cabeza, la Alianza que Dios hizo con su pueblo en el Sinaí, y cómo se va extendiendo cada vez más los cultos idolátricos.
El texto comienza con una amarga descripción de lo que puede ocurrir, pues Jeremías achaca los riesgos de ser destruida Jerusalén y el reino de Judá, por las amenazas de los imperios mesopotámicos, al olvido de la fe en Yahveh, anunciándoles toda serie de desgracias.
En la segunda parte del texto aparece como un reconocimiento de sus malas acciones y sus pecados, pidiendo a Dios que no olvide su alianza y que tenga presente su Nombre como signo de misericordia y perdón; y finaliza reconociendo el poder de Dios frente a los ídolos y exaltándolo como fuente de esperanza y creador de todo lo que existe.
También el salmista, en el salmo 78, insiste en reconocer la importancia del “Nombre del Señor” y, amparándose en ello, pide la misericordia y la compasión de la que siempre Dios ha hecho gala debido al inmenso amor que tiene a todos.
“Los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre”
El capítulo 13 del evangelio de Mateo está todo él dedicado a distintas parábolas que Jesús expone a la multitud que le sigue, como forma de dar a entender el anuncio del Reino de Dios, de forma inteligible para la gente sencilla.
En este fragmento son los propios discípulos los que piden a Jesús, cuando se retira a casa, que les explique la parábola del trigo y la cizaña, que no acaban de entender.
Mateo nos presenta la explicación como una alegoría entre buenos y malos, justos e injustos, comparando la buena semilla, es decir el trigo, con aquellos que siguen la Palabra de Dios y que, a pesar de las argucias del maligno, se mantienen fieles y, por ello, alcanzarán la recompensa en el último día; por otro lado compara la cizaña con los que van causando el mal, maltratando, no respetando al otro, siendo causa de discordias, etc. y éstos, así como la cizaña tras la siega es separada y quemada, ellos serán destinados al castigo por sus malas acciones.
Esta explicación es alegórica pues Dios, presencia de amor, que se nos da gratuitamente, reparte su amor a todos, buenos y malos, hace salir el sol para todos y reparte la lluvia igualmente para justos e injustos.
El amor de Dios es infinito. Él confía en que todos aceptemos ese regalo que nos ofrece y que, lo que gratis hemos recibido lo demos igualmente gratis. Dios quiere la salvación de todos y para ello nos ofrece su infinita misericordia y amor compasivo, para que nosotros, imitándole, lo demos a quienes nos rodean.