Andrea siente cómo entra a una nueva vida cada noche, a la luz de la vela. En la dulce calma de su habitación, cuando el mundo se ha parado a su alrededor, estando a solas con su Amado, su vida entra en otra dimensión. Y aquello lo siente en lo más profundo de su corazón
Del Evangelio según san Marcos: «Jesús les dijo: “Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres”. Al instante, dejando las redes, le siguieron» (Mc 1,17-18).
Nos dice Jesús: «No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros y os he destinado para que vayáis y deis fruto y que vuestro fruto permanezca» (Jn 15,16).
Dijo el Señor en el hogar de Betania: «Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa por tantas cosas; pero sólo una es necesaria. María ha escogido la mejor parte» (Lc 10,41-42).
Pues yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Dios, pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado
Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia; te desposaré en la fidelidad, y tú conocerás al Señor