Evangelio del día
Vigésimo novena semana del Tiempo Ordinario - Año Par

Del día 21 al 27 de Octubre de 2012

El que quiera ser grande, sea vuestro servidor

Introducción a la semana

El camino a Jerusalén origina una nueva escena que clarifica aún más si cabe el ser o no del Reino que Jesús anuncia a los suyos. Son los hermanos Zebedeo los que sugieren se les tenga en cuenta a la hora de distribuir al personal en la nueva situación. Una vez más los discípulos hacen gala de su torpeza y, también una vez más, Jesús aprovecha el incidente para que sobre el Reino de Dios no se alimenten más dudas: prevalencia absoluta del servicio. Es el antipoder del evangelio, la fuerza de los que sirven a sus iguales. Desde esta oferta evangélica se leen con otra cadencia las dos primeras lecturas de la Mesa de la Palabra de este domingo 29º: con lo aprendido, con lo servido, mi Siervo justificará a muchos; y, en la carta a los Hebreos, tenemos un sumo sacerdote capaz de compasión.

El capítulo 12 (desde el verso decimotercero) y el arranque del 13 del evangelio de Lucas se nos proclamará a lo largo de esta semana. Temática variada que versa sobre los bienes materiales (ser rico para Dios), o el poner sólo en Dios la confianza (busquen su Reino, lo demás vendrá añadido), tres parábolas acerca de la vigilancia, el reclamo que hace Jesús sobre su misión, así como una llamada de atención sobre los signos de los tiempos, como cierre del capítulo 12. El 13, por su parte, introduce un nuevo tema: la conversión, con ocasión de dos sucesos que impactaron a los judíos de entonces (asesinato de galileos a manos de Pilato, y los muertos en el derrumbe de la torre de Siloé).

La carta a los Efesios se desgranará a lo largo de la semana. Dios, rico en misericordia, se nos revela como puro don en Cristo Jesús; de ahí la suma importancia que tiene el que no renunciemos nunca a ser comunicadores de gracia, animadores de salvación, mensajeros de esperanza. Sólo desde este arranque de gracia podemos los bautizados aspirar a todo: en Cristo no nos está vedado nada que plenifique nuestra condición. Por ello, esta fuerza que nos viene de Cristo rompe fronteras y hace que todos seamos un solo pueblo, sin barreras, sin exclusiones: un bautismo, una fe, un solo Señor, nuestras mejores credenciales.

En el corazón de la semana recordamos al arzobispo de Santiago de Cuba y fundador de los misioneros claretianos, Antonio Mª Claret, que pone su impronta pastoral en las dos orillas del mar a lo largo del pasado siglo XIX.

Fr. Jesús Duque O.P.

Fr. Jesús Duque O.P.
Convento de Santo Domingo de Scala-Coeli (Córdoba)

Días de la semana