Evangelio del día
Trigésimo primera semana del Tiempo Ordinario

Del día 31 de Octubre al 6 de Noviembre de 2010

Zaqueo, baja pronto, porque conviene que hoy me quede yo en tu casa

Introducción a la semana

El lunes, día 1, la Iglesia celebra la solemnidad de Todos los Santos. Como día que es de precepto, la Palabra de Dios y los comentarios se ofrecen en la sección Homilética.

El martes conmemoramos a los fieles difuntos. La visita a los cementerios del día anterior deja un tanto debilitada la celebración litúrgica de este día. Lo que pretende esta conmemoración es afirmar la unidad dentro de la Iglesia de aquellos que han dejado este mundo. Esa unidad exige unir nuestra oración por ellos. El martes se celebra la memoria de san Martín de Porres. Para los dominicos tiene carácter de “fiesta” con lecturas propias. Es el simpático “fray Escoba” cuya devoción es tan entrañable, patrón de oficios tan sencillos como indispensables, el de la limpieza de pueblos y ciudades, el de peluquero, ejerciendo los cuales se santificó. En contraste con este santo humilde al día siguiente se recuerda a San Carlos Borromeo, de ilustre familia, cardenal de la Iglesia, arzobispo de Milán, al que se le venera de manera especial en los seminarios por haber aplicado las decisiones de Trento sobre la formación de presbíteros.. Respecto a las lecturas de los días que nos las tienen propias, la primera lectura está tomada de la entrañable carta a los Filipenses. Cristo es el objeto de esa carta, por él Pablo entendió despreciable sus puras raíces judías para poner su mente y corazón en Cristo. Los textos evangélicos son palabras de Jesús dirigidas a diversas personas: a los que están sentados a su misma mesa, a los discípulos, a los publicanos y pecadores en presencia de los fariseos, a la gente. Textos cargados de verdades evangélicas.

Fray Juan José de León Lastra

Fray Juan José de León Lastra
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Días de la semana