Santo Domingo de Guzmán nos recuerda que en el corazón de la Iglesia siempre debe arder un fuego misionero que impulse necesariamente a llevar el anuncio del Evangelio de Jesús y, donde sea necesario, a una nueva evangelización, porque se entiende que Cristo es un bien que los hombres y mujeres de todo tiempo y de todo lugar, tienen derecho a conocer y amar.
Las lecturas siguen el Calendario Litúrgico del Vaticano con algunas variaciones en días puntuales debido a las fiestas propias de la Conferencia Episcopal Española y del Calendario propio de la Orden de Predicadores en España