Sun
20
May
2012

Homilía VII Domingo de Pascua

Año litúrgico 2011 - 2012 - (Ciclo B)

ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.

Introducción

Con la fiesta de la Ascensión, celebrada el séptimo domingo de Pascua, se cierra el tiempo litúrgico que se inició con la Encarnación, cuando el Hijo de Dios se hizo presente en la tierra en Jesús (descendió), y concluyó el día en que subió al cielo (ascendió)

El tiempo histórico, estrictamente connotado, tuvo un colofón especial, diferente de cuanto había acontecido con anterioridad. Después de su pasión y muerte, Jesús se presentó a los discípulos dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo; les habló del Reino de Dios, cuya plenitud vendrá, pero sin cálculos concretos de tiempos y modos.

La Ascensión es el desarrollo de la Pascua, su plenitud, que todavía madurará más con el envió del Espíritu y Pentecostés. Tales festividades no representan hechos aislados y sucesivos, sino un único y dinámico movimiento de salvación que ha sucedido en Cristo, nuestra cabeza, y que se nos comunica paulatinamente cada año en el tiempo pascual.