Fray Antón de Montesinos

Modelo de predicador y misionero para todas las generaciones que le sucedieron. Antón de Montesinos fue parte del primer grupo de frailes que llegó a América en 1510. Fue delegado por su comunidad para pronunciar un sermón de denuncia sobre la situación de los nativos en manos de los conquistadores. Su forma de evangelizar se convirtió en paradigma para los predicadores.

Síntesis biográfica

  Fray Antonio de Montesinos profesó como fraile dominico en 1502 en el convento de san Esteban de Salamanca. Estudió en el convento de san Pablo de Valladolid y culminó sus estudios teológicos en el convento de santo Tomás de Ávila en 1509. Son pocos los datos que se conocen del trayecto en esta primera etapa de su vida.

  En octubre de 1510 llegó a la isla La Española (actuales República Dominicana y Haití) junto con el primer grupo de frailes dominicos en América. Esta primera comunidad estaba comprendida por Pedro de Córdoba, Bernardo de Santo Domingo, Antón de Montesinos y el hermano cooperador Domingo de Villamayor. Impresionados por la situación de los nativos en manos de los conquistadores iniciaron una ardua labor de asistencia y denuncia ante las autoridades.

  Reunidos en capítulo, la comunidad prepara y firma un sermón, que Fr. Pedro de Córdoba encargará que predique fray Antón Montesino. Era la voz de la comunidad que proclama y denuncia. El 21 de diciembre de 1511, 4° domingo de Adviento, la voz de los profetas se alzó clara y rotunda. Los encomenderos reaccionaron y acusaron a los frailes ante el rey. Los dominicos viajaron a España para defender su postura y logran la proclamación de las Leyes de Burgos en 1512, primer código de legislación del nuevo mundo.

  Poco se sabe de los últimos años de fray Antonio de Montesinos. Regresó a América y se sabe que estuvo en Puerto Rico en 1525 para fundar una nueva comunidad. En 1529 fue enviado a Venezuela. Falleció en 1540 por causas desconocidas. Montesinos y la primera comunidad de América dejaron como legado un modo elocuente de predicar la Palabra de Dios que no es compatible con las estructuras que promueven la injusticia.

¿Qué nos pueden decir hoy Antón de Montesinos y la primera comunidad en América?

  El individualismo parece una de las principales características del hombre y la mujer contemporáneos. Bombardeados por imágenes de personas solas que alcanzan el éxito, con facilidad olvidamos nuestro vínculo con los demás miembros de la sociedad. La primera comunidad de dominicos en América nos recuerda el valor de compartir la vida y la eficacia de nuestras acciones cuando son apoyadas y consensuadas con los que nos rodean.

 

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