Evangelio del día
Quinta Semana del Tiempo Ordinario - Año Impar

Del día 8 al 14 de Febrero de 2009

¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!

Introducción a la semana

Con la semana empieza la lectura del Génesis, del primer libro de la Biblia, el comienzo, pues, de la Sagrada Escritura, que coincide con el relato del comienzo de nuestro mundo y del primer hombre y la primera mujer. Estos capítulos del Génesis quieren dar respuestas a los grandes interrogantes que el ser humano se ha siempre planteado: ¿Cuál es el origen de todo? ¿Por qué el ser humano ocupa un lugar privilegiado en lo creado? ¿Por qué hombre y mujer y el atractivo mutuo? ¿Por qué la muerte y el dolor? ¿Por qué el trabajo? ¿Puede haber alguna solución a los grandes problemas que genera la presencia del mal?... Planteándonos esos problemas y otros similares hemos de estar atentos a su lectura. Veremos que Dios está en la solución de ellos. En un mundo sin Dios se complica mucho el encontrar una solución.
El evangelio sigue siendo el de Marcos. En él ya se nos presenta a Jesús enfrentándose con los fariseos o molesto por lo que les cuesta a sus discípulos entenderle. Pero la semana terminará con episodios en los que Jesús sigue remediando el dolor y, movido por la lástima, la que tiene ante todo dolor humano, saciando a la muchedumbre hambrienta. Recordamos esta semana a Ntra. Sra. de Lourdes, día en el que en muchos lugares es el día del enfermo. Día para preguntarnos cómo reaccionamos ante la enfermedad, la de los demás y la  nuestra. Termina la semana con una fiesta, la de los hermanos Cirilo y Metodio, declarados patronos de Europa, cuando sólo lo era san Benito: éste originario de la Europa occidental, aquellos de la Oriental, como Juan Pablo II, que les proclamó patronos.
 

Fray Juan José de León Lastra

Fray Juan José de León Lastra
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Días de la semana