Evangelio del día
Vigésimo sexta semana del Tiempo Ordinario - Año Par

Del día 26 de Septiembre al 2 de Octubre de 2010

Lo que sembremos será nuestra recompensa en la vida

Introducción a la semana

Es una semana de “santos”. Todos días tenemos memoria obligatoria de algún santo, considerando que los dominicos celebramos el día 28 a los santo mártires de Japón, Domingo Erquicia y compañeros. No todos son santos humanos, el 29 celebramos como fiesta a Arcángeles y el día 2 de octubre como memoria obligatoria a los Ángeles custodios. Sólo estos dos días tienen lecturas propias. El resto de los días se proclama la lectura continua. Ésta tiene como primera lectura el gran Libro de Job. Gran tema se aborda: el dolor total que llega al hombre bueno y Dios que se hace responsable de ese dolor. ¿Por qué? Ante Job pasan amigos y también su mujer para explicárselo. A Job no le convencen. Mejor que quede en el misterio como el mismo Dios le muestra. Pero en cualquier caso es necesario seguir confiando en su Dios. Los textos evangélicos de san Lucas presentan situaciones variadas, la proclamación del niño como modelo, frente la lucha de los discípulos por ver quién es el más importante. Bien lo entendió Teresa del Niño Jesús a quien se recuerda el día 1 de octubre. y su infancia espiritual o espiritualidad de la infancia. En el texto del evangelio del martes Jesús riñe a sus discípulos por el deseo de castigar a quienes no les acogen. Sin embargo confía en los que eligió para llevar a cabo su misión, y les recomienda como tienen que realizarla. Misión que exigirá muchos misioneros, por eso es necesario pedir al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Misión que no será acogida por las ciudades cercanas, lo que merecerá el reproche fuerte de Jesús. San Vicente Paúl, el santo de la caridad inteligente, el testimonio misionero de dominicos mártires en Japón, junto al recuerdo de Teresa del Niño Jesús muestran en esta semana muy diversas espiritualidades modos distintos de seguir al Maestro. La celebracíon Arcángeles y Ángeles custodios nos llevan a recordar a otras criaturas de Dios que también se preocupan de los seres humanos, por encargo de Dios.

Fray Juan José de León Lastra

Fray Juan José de León Lastra
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Días de la semana