Evangelio del día
Segunda semana de Cuaresma

Del día 25 de Febrero al 3 de Marzo de 2018

Escuchadlo

Introducción a la semana

El pecado y el perdón son los motivos principales de la liturgia de esta semana. Motivos muy cuaresmales, ya que este tiempo de penitencia nos recuerda la necesidad de convertirnos (es decir, de alejarnos del pecado) y de acogernos a la misericordia de Dios (es decir, a su perdón). Daniel confiesa las iniquidades del pueblo, su cerrazón a las palabras de los profetas que le hablaban en nombre de Dios; pero, a la vez, reconoce la piedad y el perdón a los que el Señor está dispuesto, y cuya compasión paternal proclamará el evangelio, invitando a imitarla.

El mismo Dios exhorta al pueblo a purificarse, a obrar el bien, a defender a los desvalidos; y asegura que sus pecados pueden desaparecer dando lugar a algo mucho más hermoso. ¿De qué manera? Un camino sencillo consiste en seguir con docilidad la enseñanza de quienes guían nuestra fe –aunque a veces su conducta no se ajuste del todo a sus palabras- para acertar más fácilmente con la voluntad de Dios. Pero sobre todo la superación del pecado vendrá de la mano de Aquel que “no ha venido para que le sirvan, sino para dar su vida en rescate por muchos”, como él mismo anunció.

Así, pues, se nos anima a confiar plenamente en el Señor, que conoce bien nuestro corazón y dará a cada uno “según el fruto de sus acciones”. Se subraya, no obstante, que sus preferencias están a favor del que sufre injustamente (parábola del rico y del pobre Lázaro) y del que se arrepiente sinceramente de sus pecados, y hace fiesta por el hijo extraviado que regresa (parábola del “hijo pródigo”).

 Archivo Evangelio del día

Archivo Evangelio del día

Días de la semana

Dom
25
Feb

II Domingo de Cuaresma Ciclo B

“Escuchadlo”
Fr. Antonio Osuna Fernández-Largo

Introducción Lecturas Comentario bíblico Pautas para la homilía Infantil

Una cosa es oír el evangelio y otra escuchar la Palabra de Dios. Todo ello depende de la docilidad y el asentimiento íntimo que se da a la palabra escuchada. La voluntad de Dios es seguramente escuchar a Jesús, secundarle, seguirle y cumplir lo que él dijo

Lun
26
Feb

"Sed misericordiosos como el Padre es misericordioso"
Hna. Gotzone Mezo Aranzibia O.P.

Sólo por sabernos amados sin mérito ninguno por nuestra parte, podremos acoger esa pequeñez y la de los otros y “ser misericordiosos” del modo en que Jesús nos invita a ello

Mar
27
Feb

"El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido"
Fray Alexis González de León O.P.

El evangelio no está para presumir socialmente, ni religiosamente. El evangelio es una enseñanza de servicio a los demás. Un sacrificio de anonadamiento. El primero de vosotros será vuestro servidor

Mié
28
Feb

"¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?"
D. Carlos José Romero Mensaque, O.P.

El proyecto del Reino es el servicio, incluso casi la humillación, el anonadamiento de un Dios que, por amor se hace hombre y da la vida

Jue
1
Mar

"Ahora él encuentra aquí su consuelo"
Fray Manuel Santos Sánchez O.P.

Jesús, a los que vivimos después de su venida, nos pide principalmente que le escuchemos a él, el hijo de Dios, el que es nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida, el que ha venido a indicarnos la senda que hemos de seguir en esta vida terrena para vivirla con alegría y sentido

Vie
2
Mar

"No pondremos nuestras manos en él, que al fin es hermano nuestro"
Fr. Jesús Duque O.P.

El Pueblo mesiánico debe ser fecundo, dar frutos, que no son otros que buscar el Reino de Dios y su justicia, con el salvador método de hacer la voluntad del Padre, a tiempo y a destiempo, reconociendo en efecto su amor celebrado y compartido por todos sus hijos

Sáb
3
Mar

"Este hermano tuyo estaba perdido y lo hemos encontrado"
MM. Dominicas

En esta Cuaresma te invito a que hagas un viaje a tu interior, a lo más profundo de tu corazón, sin miedo, y descubras qué tienes de hijo menor y qué de hijo mayor, y sobre todo, ponte en camino para actuar como el padre de la parábola, actuando con misericordia y perdón a todos, sin excepción