Evangelio del día
Vigésimo quinta Semana del Tiempo Ordinario - Año Par

Del día 19 al 25 de Septiembre de 2010

No podéis servir a Dios y al dinero.

Introducción a la semana

Brilla de modo especial en la semana la fiesta de san Mateo apóstol y evangelista. ¡Qué agradecidos hemos de estar a quien nos ha transmitido con tanta profundidad las palabras y lo hechos de Jesús! Se hace memoria en ella de mártires de Corea, el lunes, día 20, y de la figura sorprendente y tan venerada en algunos lugares de san Pio de Pietralcina.

En las primeras lecturas volvemos al Antiguo Testamento. En concreto a libros sapienciales. A Proverbios y Eclesiastés. Libros no esencialmente religiosos, que buscan el modo de bien vivir. La primera y elemental “sabiduría” queda reflejada en proverbios. Así se recoge en el libro de ese nombre. El autor del Eclesiastés se manifiesta desorientado por situaciones que no entiende, como la prosperidad de los malos y el fracaso de los buenos. De ahí viene a deducir que todo es vanidad. Pero en fin, humilde, cree que no tiene que pedir cuentas a Dios. Que Él sabrá por qué las cosas son así.

Los textos evangélicos de san Lucas exponen enseñanzas y episodios muy diversos en la vida de Jesús. Desde valorar más escuchar la palabra de Dios y ponerla en práctica que los lazos de sangre, incluidos la maternidad, hasta la necesidad que tienen los apóstoles de manifestar lo aprendido, no guardárselo para sí. Y así los envía a proclamar el Reino de Dios. Todo ello ante la pregunta de cercanos y lejanos sobre quién es él. El reconocimiento de su autoridad, de la grandeza de su enseñanza y de sus hechos sorprendentes no van a evitar la persecución. ¡Que los apóstoles tomen buena nota de ello!
 

Fray Juan José de León Lastra

Fray Juan José de León Lastra
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Días de la semana