Evangelio del día
Duodécima Semana del Tiempo Ordinario - Año Impar

Del día 19 al 25 de Junio de 2011

El Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la Verdad plena

Introducción a la semana

El misterio de la Trinidad que celebramos el Domingo, tras celebrar la Pascua de Cristo y del Espíritu Santo, quiere cerrar en principio la memoria celebrativa de los más “elevados” misterios. La liturgia, sin embargo, aún nos reserva solemnidades referidas a Jesús que se celebraran en fechas próximas, la fiesta de su Cuerpo y Sangre y la de su Corazón. En algunos lugares se mantiene la celebración de la primera en el jueves de esta semana. Celebrar la fiesta del Corpus, es actualizar todos los misterios de la vida muerte y resurrección, lo que cada día realizamos en la Eucaristía. La fiesta del Cuerpo y la Sangre del Señor es la celebración de una celebración, para muchos diaria, la misa. Es necesaria esa fiesta para que la rutina no impida vivir la grandeza de la eucaristía.

El viernes de esta semana se celebra la fiesta del gran Juan Bautista. Es fecha estratégica, solsticio de verano, y anuncia los seis meses que faltan para el nacimiento de Jesús. Juan Bautista es la persona en la que la Sagrada Escritura junta con fuerza la grandeza y la humildad: más que un profeta, pero que es la voz, no la Palabra; no el Mesías, pero sí su inmediato precursor y “descubridor”, no el camino, pero sí el indicador del camino, no la luz, pero sí quien dio testimonio de ella.

El resto de días la Palabra de Dios nos presenta la historia de Abrahán en la primera lectura. Es un relato de la acción peculiar de Dios en Abrahán y de la fidelidad del gran patriarca a los planes que Yahvé le marca. Continúan las lecturas evangélicas ofreciendo el sermón del Monte de san Mateo. Son textos fáciles de entender. A la vez se refieren a la práctica de cada día. A la luz de ellos hemos de examinar nuestra conducta. La gente que lo escuchaba entendió a Jesús y pudo comentar con admiración que era enseñanza cargada de autoridad. La de su persona que se refleja en la predicación. El evangelio del sábado nos presenta a Jesús, que ha bajado del monte, entra en Cafarnaúm y se encuentra con el Centurión. Éste se dirige a él con la frase que repetimos a lo largo de la historia: “no soy digno de que entres bajo mi techo”…. antes de comulgar. La humildad es la mejor preparación para el encuentro con Jesús. La del centurión, la de Juan el Bautista.

Fray Juan José de León Lastra

Fray Juan José de León Lastra
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Días de la semana