Evangelio del día
Decimosexta Semana del Tiempo Ordinario - Año Par

Del día 18 al 24 de Julio de 2010

Solo una cosa es necesaria

Introducción a la semana

En esta semana nos encontramos con la fiesta la de santa Brígida, patrona de Europa. Mujer noble, - la condesa la llamaba su contemporánea Catalina de Sena, que ostenta el mismo patronazgo sobre Europa-, madre de muchos hijos, y mística célebre. Descendió de las frías tierras de Suecia a luchar en Roma por la unidad de la Iglesia. También la memroia obligatoria de María Magdalena, la primer testigo de la resurrección de Jesús, y la primera que lo proclamó a los apóstoles.

La primera lectura continúa con el profeta Miqueas lunes y martes, para el miércoles comenzar con lectura de otro gran profeta, Jeremías. Leeremos las reticencias de Jeremías a llevar a cabo su misión. Cómo, ya en ella, muestra ante todo el amor de Dios a su pueblo, la infidelidad de éste, la necesidad de conversión. Y el sábado la gran lección de que Dios se hará presente, más que en el templo, en el pueblo cuando éste atienda a la justicia y acoja al necesitado.

Los textos evangélicos, siguen siendo de san Mateo, en el lunes ofrecen la dialéctica entre Jesús y los representantes significados de la religión. En días sucesivos veremos a Jesús proclamar la gente que por encima de la relación que establece la sangre está la unión que genera escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Los últimos días se dedican a dos parábolas del Reino. Jesús explica detenidamente una a sus discípulos. ¡Que importante es ser buena tierra para que germine y fructifique la Palabra de Dios! Aunque haya que compartirla con malas yerbas…”dejadlos crecer juntos hasta la siega…”
 

Fray Juan José de León Lastra

Fray Juan José de León Lastra
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Días de la semana