Lun
21
Sep
2009
¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4, 1-7. 11-13:

Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vinculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo. A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo. Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, profetas, a otros, evangelizadores, a otros, pastores y maestros, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud.

Salmo

Sal 18 R/. A toda la tierra alcanza su pregón

El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R/.

Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los limites del orbe su lenguaje. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 9-13

En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme.»
Él se levantó y lo siguió. Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: «¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?»
Jesús lo oyó y dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa "misericordia quiero y no sacrificios": que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»

Reflexión del Evangelio de hoy

No deja de ser curioso los muchos lugares, al menos en España, donde la fiesta de san Mateo tiene carácter popular. Es posible que se deba, al final de las vacaciones. De su vida poco sabemos. Lo que aporta el texto evangélico. Es manifiesto que lo que nos interesa es su obra: su Evangelio. Una parte de la sinfonía que constituyen los cuatro evangelios. La suya, bien elaborada, desde su condición de judío que escribe para judíos y que ahonda en lo que se puede llamar –John Sobrino- la “historia subjetiva de Jesús”, lo que se insinúa que pasa en el interior de Jesús. No olvidemos que tesis de Jesús, expresada por Mateo, es que es en el interior donde somos lo que somos, donde está la gracia y el pecado: lo que, por tanto y sobre todo, es necesario salvar. Su vocación tuvo carácter de escándalo para los judíos: un reconocido publicano, odiado por el pueblo, es llamado por Jesús ¿De qué gente quiere rodearse este maestro de la ley?, pensaban. El interior de Mateo no estaba determinado por su profesión de recaudar dinero. Era sensible a más cosas que al dinero. Por eso, “Se levantó y le siguió”.