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Sijor, el cómplice: la nubola

9 de marzo de 2011
Sijor, el cómplice: la nubola

El martes 8 de marzo tuvo lugar la presentación de la nueva “nubola”, según su propia terminología, escrita por fr. José Antonio Solórzano para la editorial Khaf. En la presentación intervinieron fr. Jesús Díaz Sariego quien se centró en el aspecto más teologal del libro: “¿Dónde está el trasfondo teológico de esta ‘nubola’? La ‘nubola’ es envolvente. Dicen los más críticos a la teología, que ésta también es envolvente. Y lo es porque pasa por todo aquello que toca la existencia de un ser humano. Envuelve la vida y la muerte. Los personajes son testigos de un final trágico. El prendimiento de Jesús y su posterior desenlace generan un sentimiento de tragedia. Esta se va superando poco a poco –habiendo transcurrido el tiempo necesario- cuando una nueva luz lo envuelve todo. Es la luz pascual. No es sin más una luz exterior, es la luz interior que alumbra la vida de los personajes, sus diálogos, sus encuentros, sus avatares cotidianos, sus reuniones de comunidad cuando se encuentran en su nombre. En el esplendor de la cultura griega también alumbra esa luz”.

A continuación intervino Jorge Sans Vila, quien recurrió a una cita de Jean d'Ormesson para describir lo que la novela había significado para él: “Los buenos libros cambian un poco a sus lectores. No sé si este libro es bueno, ni si cambiará algo a los lectores, me ha cambiado a mí, me ha curado de mi sufrimientos y desvíos, me ha hecho feliz, me ha dado una especie de confianza y de paz, me ha devuelto la esperanza”.

Le llegó el turno a Carmen Pellicer, quien quiso dar su visión desde la perspectiva de mujer:“La novela va explorando los matices de esas relaciones de tantos y tantos rostros que aparecen en el evangelio, unos de ficción y otros en realidad. Como mujer en esta mesa, como amiga, como alumna dominica, no de Solórzano pero sí de otros dominicos, enamorada de la predicación quizá el libro es fruto de la predicación, del carisma dominicano al que tanto tengo que agradecer”.

“Solo” como es llamado entre sus hermanos y amigos, hizo una amena presentación del libro dedicándolo a sus padres, y relatando cómo se gestó la idea. La insistencia de la editorial Khaf le llevó a embarcarse en la aventura de escribir esta “nubola”. Se le ocurrió escribir sobre un personaje que aparece en el evangelio casi de forma desapercibida, dos líneas en el evangelio de Marcos. En el momento del prendimiento de Jesús en el huerto de los olivos se dice que había un joven envuelto en una sábana y que cuando iba a ser apresado por los soldados escapó desnudo dejando allá la sábana. "Lo único que podía hacer, nos dice Solórzano, imagino que la sábana era de lino o de hilo, y lo único que puedo hacer es tirar de ese hilo y así hasta 328 páginas”. A partir de ahí se inventa el nombre, Sijor (sombra en hebreo) y el resto de la historia: "Trata de un joven de 16 años que en su proceso de maduración va contando su experiencia personal con aquel maestro de vida que fue Jesús, con todas sus andanzas y sobre todo lo que pudo charlar y hablar en esas tardes de calor en esa tierra reseca, con los amigos que le iban siguiendo y se iban convirtiendo en cómplices”. Nos explicó cuál es la estructura del libro: “Dividido en 8 pergaminos, con ello quiero significar que el tiempo no se apergamina, no se hace viejo, sino que deja constancia de una vida, de unas decisiones, de unas gentes buenas, de unos buscadores, en definitiva de la verdad”.

Finalmente le llegó el turno al Cardenal Carlos Amigo Vallejo."Dice José Antonio Solórzano, buen amigo y comprometido en la causa de Jesús, que lo suyo no es una novela sino una “nubola” y a los capítulos de relato se les llama nada menos que pergaminos, lo cual no deja de tener cierto sabores y resonancias de código, de interés de descifrar signos y palabras. Un relato, en fin, con un escenario del siglo I en el que actúan actores e intenciones del siglo XXI”.  El Cardenal Amigo terminó su intervención con un consejo al propio Sijor: "A tí, Sijor: no busques al que ya te ha encontrado. Pues no buscarías a Dios si Dios no te tuviera ya en su casa".

Puede leer la intervención completa de fr. Jesús Díaz Sariego O.P.

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Más información sobre el libro: Ediciones Khaf