Los laicos dominicos de República Dominicana comparten una jornada de encuentro y formación
Fraternidades de Santo Domingo y Santiago de los Caballeros se reúnen para profundizar en su identidad y espiritualidad dominicana
Laicos dominicos de distintas fraternidades de República Dominicana se reunieron el pasado 3 de octubre en el Centro Belarmino, en Santiago de los Caballeros, para compartir una jornada de formación, convivencia y oración. El encuentro permitió estrechar lazos entre las fraternidades de Santo Domingo y Santiago y profundizar juntos en la identidad y la espiritualidad propias del laicado dominicano.

Crónica del encuentro de laicos en República Dominicana
Un numeroso grupo de laicos dominicos, procedentes de Santo Domingo y de Santiago de los Caballeros se reunió el pasado sábado, 3 de octubre, en el Centro Belarmino para compartir el camino y la formación.
Hacía tiempo que, sobre todo en la fraternidad de Santo Domingo, se daba vueltas a la idea de encontrarse con las fraternidades de otras regiones para conocerse y animarse mutuamente. Al final la idea cristalizó y el sábado pasado tuvimos la visita de un nutrido grupo de laicos pertenecientes al convento de Santo Domingo y a la parroquia de Santo Tomas de Aquino. Aquí, en Santiago, los recibió la fraternidad laical de la parroquia san Martin de Porres y algunos representantes de la fraternidad de la parroquia San Pio X.
Durante la mañana estudiamos los temas de la identidad laical y las características de la espiritualidad de los laicos. Tras la pausa del mediodía nos enfocamos en la espiritualidad dominicana. Terminamos celebrando la eucaristía para dar gracias a Dios por el encuentro. En ella, y bajo un tremendo aguacero, fueron admitidos en la fraternidad cuatro candidatos pertenecientes a la parroquia de san Martin de Porres.
A las cinco de la tarde, bajo paraguas y sombrillas, los capitalinos subieron al autobús que les trajo desde Santo Domingo. Los santiagueros terminamos de recoger y ordenar y volvimos a nuestros lugares contentos de haber compartido y vivido una experiencia de fraternidad.
