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"Mi amigo el fray", el evangelio del día que muestra a un Dios cercano en un vídeo de un minuto

5 de marzo de 2021

  Entrevistamos a fray Marcos Julio García Sánchez, O.P., (Mucuchíes, estado Mérida. Venezuela. Abril 1978). Licenciado en Filosofía, en Comuniación Social y en Teología. Bachiller en Sagrada Teología. Es miembro del equipo de promoción vocacional y juvenil en el vicariato de la Provincia de Nuestra Señora del Rosario en España. 

  Ha desempeñado su ministerio de predicación pastoral en varios colegios de Venezuela y Colombia. Profesor de la Universidad Santo Tomás en Bogotá y Medellín. Tiene una amplia experiencia como periodista, locutor y presentador de programas de radio en diferentes medios de comunicación. También ha desempeñado la función de rector en el colegio Cristo Rey en Táchira (Venezuela) y ha sido animador del Movimiento Juvenil Dominicano.

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  Fr. Marcos tiene un importante proyecto de predicación a través de redes sociales llamado Mi amigo el fray, donde comparte una reflexión en vídeo, de un minuto de duración, sobre el evangelio de cada día. Solo en Instagram cuenta casi con 7 000 seguidores.

Un proyecto del mismo Dios

  Mi amigo el fray creo que es un proyecto que fue tomando forma desde el pensar de Dios en el mismo proyecto para mi vida como persona, como hijo de Dios, como Cristiano, como religioso dominico. Es un proyecto del mismo Dios me atrevería a decir eso, pues yo tenía otro proyecto y él me sorprendió con éste.

  Tengo que resaltar que no estoy solo en esta aventura, Dios me ha puesto personas en este camino, como Yeffry Nova (@_nova87), quien desde la distancia se encarga de la edición de cada uno de los vídeos a diario.

Con la pandemia comencé a predicar un minuto diario

  Como te comenté yo tenía otros planes. Cuando abrí la cuenta en Instagram no era ésta de mi amigo el fray, era una que jugaba con mis apellidos y nombres, era más personal, un poco seguramente más de mis cosas, de mi diario vivir, conjugaba mi cuenta con la de un programa de radio que tuve llamado “Amigos en el Mundo” en Venezuela donde intentaba hacer una predicación en contexto, de un evangelio del día a día como es para mí, Dios.

  Hace un año o un poco más, unas amigas que están muy metidas en el mundo de la locución, los medios, las redes comenzaron a seguirme, son colegas periodistas, actrices de Venezuela, presentadoras, y me vieron en un evento al que me invitó una muy buena amiga empresaria. Allí me comenzaron a decir, este es mi amigo el fray ¿es tu amigo el fray? se preguntaban entre ellas mismas. Me plantearon cambiarle el nombre a mi cuenta y que así se comenzaran a llamar mis redes sociales. Una de ellas buscó y el nombre estaba disponible. Luego con el tema pandemia comencé a predicar un minuto diario y esto fue tomando la forma que ha conseguido ahora.

¿Qué tiene de especial?

  Creo que lo especial lo pone la misma gente, sus testimonios, sus historias, ver y poder sentir a un Dios tan cotidiano, tan evidente, tan vigente además, es decir, tan presente en nuestras vidas. Lo especial allí es la comunicación que tiene el creador y la creatura.

Dirigido a quien desee escuchar a Dios

  A todas y cada una de las almas que se quieran disponer a escuchar y sentir a Dios en sus vidas a través de vivir ordinario. Un Dios real, presente. Va dirigido a quien desee escuchar esa voz que te dice “este es mi hijo, escuchadlo. O… Yo estaré contigo hasta el final, no temas… O… venid a mí los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré”…

A través de varias redes sociales

  Por el momento Mi amigo el fray se difunde en Instagram, TikTok, Twitter, WhatsApp y Facebook. Aunque en algunas redes son más vistos, comentados y hasta aceptados que en otras.

Indispensable tener presencia en redes sociales

  Que la Orden de Predicadores y la Iglesia estén en las redes sociales no es que sea solo importante, es muy necesario y me atrevería a decir, que es urgente, indispensable...

Encuentros con el Señor a través de experiencias diferentes

  Todos los días hay una experiencia que me habla. Cada día hay y habrá siempre algo hermoso que resaltar, que contar, porque Dios se presenta cada día de manera muy distinta siendo el mismo. He escuchado cada historia, he leído muchos mensajes a diario que me dejan sin palabras, me han contado y he sido testigo de unas historias maravillosas, de encuentros con el Señor a través del perdón, del amor, del gesto, del silencio. Todas son experiencias que me hacen decir todos los días que ¡HAY ESPERANZA!