CEOE Valladolid reconoce el legado de fray Bartolomé de Las Casas
Los dominicos recogieron la distinción especial con motivo del 475 aniversario de la Controversia de Valladolid
La Cúpula del Milenio acogió el 10 de junio la gala de los Premios CEOE Valladolid (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), un acto en el que la organización empresarial reconoció la labor de distintas empresas y entidades de la provincia. En esta edición, la presencia dominicana estuvo vinculada a una distinción especial concedida con motivo del 475 aniversario de la Controversia de Valladolid, un hito de gran relevancia en la historia cultural de la ciudad.
El prior provincial de los dominicos de la Provincia de Hispania, Fr. Javier Carballo, O.P., y el prior del convento de San Pablo y San Gregorio de Valladolid, Fr. Salustiano Mateos Gómara, O.P., asistieron a la ceremonia y recogieron el reconocimiento. La distinción recuerda especialmente la figura de fray Bartolomé de Las Casas, dominico que desempeñó un papel decisivo en aquel debate sobre la dignidad de los pueblos indígenas y los límites morales y jurídicos de la conquista.
El reconocimiento fue entregado por el alcalde de Valladolid, junto con D. Carlos Magdaleno, presidente de CEOE Valladolid. Tras recibirlo, el prior provincial pronunció unas palabras de agradecimiento en nombre de los dominicos en de la Provincia de Hispania, en las que subrayó que la Controversia de Valladolid no puede entenderse solo como un episodio del pasado, sino como una cuestión que sigue interpelando cada vez que se ponen en riesgo la dignidad de las personas y los derechos de los pueblos.
Fr. Javier Carballo recordó que Las Casas, como discípulo de santo Tomás de Aquino, no utilizó la razón para vencer en una disputa, sino para acercarse a la verdad mediante la argumentación racional. En ese contexto, defendió ante las instituciones del imperio la causa de los indígenas y sostuvo que ni la evangelización, ni los sacrificios humanos, ni el asesinato de misioneros podían justificar la guerra y la colonización de las tierras americanas.
Palabras de agradecimiento del Prior Provincial
En nombre de los dominicos en España recojo con agradecimiento y alegría este reconocimiento a fray Bartolomé de Las Casas con motivo de los 475 años de la controversia de Valladolid. Otorgarlo a la familia religiosa de fray Bartolomé y no a la de su contrincante, Ginés de Sepúlveda, podría interpretarse como que fue el dominico el que salió victorioso de aquel debate. Sin embargo, no fue así. Aquella controversia terminó más bien en empate, y se prolonga hasta nuestros días cada vez que se ponen en riesgo la dignidad de las personas y los derechos de los pueblos.
Pero Las Casas, como buen discípulo de santo Tomás de Aquino, no utiliza la razón para ganar, sino para aproximarse, mediante la argumentación racional, a la luz de la verdad que busca iluminar las conciencias y las relaciones sociales. Hasta el corazón institucional del imperio en Valladolid trajo fray Bartolomé la causa justa de los indígenas y organizó su defensa jurídica y moral. Para él, ni la excusa de la evangelización, ni siquiera los sacrificios humanos de los indios o el asesinato de misioneros son causa justa para la guerra y colonización de las tierras americanas.

No tuvo que ir muy lejos Las Casas para encontrar sus argumentos. La gran mayoría son de fray Francisco de Vitoria, su hermano de hábito al que siempre llama “maestro”, quien fuera profesor en el colegio dominicano de San Gregorio en esta ciudad de Valladolid, hasta que, en 1526, hace 500 años, ganase la cátedra de prima de la Universidad de Salamanca.
Aunque no se considera a Las Casas miembro como tal de la Escuela de Salamanca, se mueve en su matriz intelectual y trata de llevar a la práctica sus principios morales y jurídicos. Como ha dicho el Papa León XIV en su reciente discurso en el Congreso, la aportación de esta Escuela es una de las principales contribuciones de España al patrimonio cultural universal, vinculando lo humano a unos criterios éticos que presidan la conciencia personal y las relaciones sociales: la dignidad humana, la justicia y el bien común.
Después de su vuelta definitiva a España en 1547, Las Casas estará estrechamente vinculado a Valladolid, centro de operaciones de sus actividades en defensa de los nativos americanos. Aquí actuó como mediador, asesor y traductor jurídico-político de la causa indígena. Aunque pasó sus últimos años en el convento de Atocha en Madrid, donde murió en 1566, dejó escrito en su testamento que quería ser enterrado en Valladolid. Parece que sus restos nunca se trajeron aquí y continúan en algún lugar desconocido de la Basílica de Nuestra Señora de Atocha.
Con este reconocimiento hoy hemos desenterrado un poco más, no los restos, sino el espíritu imponente del gran apóstol y defensor de los indígenas, cuya memoria sigue despertando nuestra sensibilidad para impulsar una cultura del diálogo y la deliberación racional y una ética de la dignidad humana, los derechos de las personas y los pueblos y el servicio al bien común.