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"Por todos tus esfuerzos para que nadie quede indiferente ante el drama de la pobreza y la exclusión"

7 de junio de 2018

  El 8 de junio el dominico Gustavo Gutiérrez cumple 90 años. Francisco no ha querido dejar pasar este momento significativo de su vida para tener un detalle con él y darle las gracias “por todos tus esfuerzos y por tu forma de interpelar la conciencia de cada uno, para que nadie quede indiferente ante el drama de la pobreza y la exclusión”.

  Gustavo Gutiérrez Merino es fraile dominico, filósofo y teólogo peruano, uno de los principales representantes de la teología de la liberación. También es fundador del Instituto de Derechos Humanos Bartolomé de las Casas.

  En esta significativa carta el Papa reconoce la gran labor de Gutiérrez en defensa de los más desfavorecidos: “te agradezco por cuanto has contribuido a la Iglesia y a la humanidad, a través de tu servicio teológico y de tu amor preferencial por los pobres y los descartados de la sociedad”.

  El dominico también es un gran admirador de Francisco. El año pasado afirmaba que "El Papa tiene clarísima la solidaridad con el pobre, la gente le entiende y, encima, tiene sentido del humor y hace bromas, además de su impresionante capacidad para crear metáforas"

gustavo gutierrezGustavo Gutiérrez, O.P. / FOTO: DOMINICAN UNIVERSITY

Carta del Papa a Gustavo Gutiérrez

Al Reverendo
P. Gustavo Gutiérrez Merino, O.P.

Vaticano, 28 de mayo de 2018

Estimado hermano:

  Con motivo de tu 90 cumpleaños, te escribo para felicitarte y para asegurarte mi oración en este momento significativo de tu vida.

  Me uno a tu acción de gracias a Dios, y también a ti te agradezco por cuanto has contribuido a la Iglesia y a la humanidad, a través de tu servicio teológico y de tu amor preferencial por los pobres y los descartados de la sociedad. Gracias por todos tus esfuerzos y por tu forma de interpelar la conciencia de cada uno, para que nadie quede indiferente ante el drama de la pobreza y la exclusión.

  Con estos sentimientos, te animo a que sigas con tu oración y tu servicio a los demás, dando testimonio de la alegría del Evangelio.

  Y, por favor, te pido que reces por mí.

  Que Jesús te bendiga y la Virgen Santa te cuide.

Fraternamelte,

Francisco