Evangelio del día
Vigésimo cuarta Semana del Tiempo Ordinario - Año Impar

Del día 11 al 17 de Septiembre de 2011

No te digo que le perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete

Introducción a la semana

Pablo exhorta a su discípulo y colaborador Timoteo a que se ore por todas las autoridades; de ellas depende, en gran parte, que vivamos en paz y podamos compartir en armonía los dones de Dios. También en la Iglesia los gobernantes han de ser ejemplares; todavía no están perfectamente diseñadas las diversas jerarquías que conocemos (obispos, presbíteros, diáconos), pero ya se apuntan algunas de sus principales funciones: una comprensión genuina del “misterio” de la Iglesia y una enseñanza auténtica del patrimonio doctrinal recibido. El mismo Timoteo, todavía joven, se ha de acreditar ante los fieles por la ejemplaridad de su conducta y por la fidelidad y constancia de la enseñanza en que se formó y que tiene la responsabilidad de transmitir (el “gran mandamiento” que Pablo le dio).

El evangelio de Lucas presenta algunos aspectos fundamentales de la Buena Noticia. El centurión del que se habla es un ejemplo de la actitud de los paganos alcanzados por el mensaje de Jesús. La resurrección del hijo de una viuda manifiesta el interés de Jesús por las mujeres, marginadas en aquella sociedad de hombres; incluso deja que le acompañen junto con sus discípulos. El perdón de la pecadora forma parte de la misión salvífica de Jesús y es conjuntamente expresión y fuente de amor.

Resaltan esta semana las celebraciones de la Exaltación de la Cruz y de la Virgen de los Dolores, dos fiestas íntimamente unidas entre sí por la referencia a la muerte de Cristo: la cruz es el símbolo de la entrega de amor realizada por Jesús, el Hijo de Dios, a favor de toda la humanidad esclavizada por el pecado; y su Madre participó en esa entrega redentora al estar al pie de la cruz colaborando con su dolor y su amor a la misma redención. La cruz es también símbolo de todos los crucificados del mundo, víctimas de la injusticia, del olvido o de la persecución.- Junto a éstas, la Iglesia celebra también las memorias de san Juan Crisóstomo, el gran predicador y obispo de Constantinopla (s. IV), y de los santos mártires Cornelio y Cipriano (s. III), protagonistas de la actitud misericordiosa de la Iglesia para con los apóstatas arrepentidos.

Fray Emilio  García Álvarez

Fray Emilio García Álvarez
Convento de Santo Tomás de Aquino (Sevilla)

Días de la semana