Dom
23
Feb
2014

Homilía VII Domingo del tiempo ordinario

Año litúrgico 2013 - 2014 - (Ciclo A)

Sed como el Padre

Pautas para la homilía

  • El Señor es compasivo y misericordioso

La belleza poética del salmo 102- a menudo desterramos la riqueza en contenido de los salmos- nos brinda la piedra angular en la que engarzar adecuadamente las tres lecturas de la liturgia de este domingo.

En el libro del Levítico se intuye el corazón de Dios y se constituye como referencia para la relación con los demás. Podríamos acentuar el hecho que subraya la responsabilidad que tenemos los unos para con los otros. Somos responsables de los demás, lo cual, no sintoniza esos criterios tan habituales de desapego, indiferencia y ese falso respeto que nos hace descuidados con respecto de los hermanos. Hemos de hacernos cargo unos de otros, la corrección fraterna es un modo de traducir que el otro nos importa de verdad.

  • Todo es vuestro, vosotros de Cristo

La profunda conciencia de nuestra dignidad nos sitúa en la realidad con dos implicaciones: la gratitud y la responsabilidad.

Gratitud por reconocernos en nuestra esencia constitutiva: imagen del Padre, hijos en Jesús, cauces del Espíritu.
Responsabilidad de traducir en actitudes concretas la presencia del modo nuevo de vivir como discípulos enviados.

  • Seréis hijos si hacéis el bien

El texto del evangelio de Mateo para este domingo, es la cristalización del espíritu de las bienaventuranzas. No se trata de vivir correctamente, ni siquiera generosamente, sino de vivir enteramente disponibles, siempre y para todos, creyendo de verdad que nuestra sencilla y constante siembra de bondad, puede y deber transformar el mundo.

Es preciso ser discípulos en Jesús, hacer de la relación con el Padre el centro de la existencia y de la experiencia del amor gratuito, la razón de la más profunda alegría.