Fray Dailos Melo: «La Virgen de Candelaria forma parte de la memoria, la historia y el alma de estas islas»
La patrona de Canarias, custodiada por los dominicos, estará presente en la eucaristía que el Papa León XIV presidirá en Tenerife
Dentro de la serie rostros dominicanos ante la visita del Papa León XIV a España, conversamos con fray Dailos José Melo González OP, prior del Convento de Ntra. Sra. de Candelaria, en Tenerife, y rector de la basílica. La Virgen de Candelaria, patrona de Canarias y custodiada por los dominicos, estará presente en la eucaristía que el Papa presidirá en Tenerife el 12 de junio, como signo de fe, comunión y esperanza para el pueblo canario.

“Es un momento de gracia para la Iglesia en Canarias”
La Virgen de Candelaria, patrona de Canarias y custodiada por los dominicos, estará presente en la eucaristía del Papa en Tenerife. ¿Cómo vive la comunidad este momento?
Lo vivimos con mucha alegría y también con un profundo sentido de responsabilidad. Quienes formamos parte de la comunidad de frailes dominicos de Candelaria somos testigos cada día del cariño que el pueblo canario profesa a la Virgen. Verla presente en una celebración presidida por el Papa es, de alguna manera, ver representada la fe sencilla y perseverante de tantas generaciones de canarios. Es un momento de gracia para la Iglesia en Canarias y una ocasión para dar gracias a Dios por todo lo que la Virgen sigue haciendo en el corazón de tantas personas.
“La Virgen acompaña al Papa como una madre que sale al encuentro de sus hijos”
¿Qué significa para el pueblo canario que la imagen de la Candelaria acompañe una celebración presidida por el Papa?
Creo que muchos canarios sentirán que la Virgen acompaña al Papa como una madre que sale al encuentro de sus hijos. La Virgen de Candelaria no es solamente una devoción, sino que forma parte de la memoria, la historia y el alma de estas islas. Su presencia en esta celebración expresa la identidad creyente de un pueblo que, en los momentos de alegría y de dificultad, siempre ha vuelto la mirada hacia ella. Es también un hermoso signo de comunión entre Canarias y la Iglesia universal.
“Custodiar su santuario ha sido siempre una forma concreta de predicar”
Los dominicos custodian desde hace siglos esta devoción. ¿Cómo resumirías la relación entre la Orden de Predicadores y la Virgen de Candelaria?
La resumiría con una palabra: servicio. Desde hace más de cinco siglos, los dominicos hemos tenido la misión de custodiar este santuario y acompañar espiritualmente a quienes llegan hasta la Virgen. Lo hemos hecho desde nuestra vocación propia: anunciar el Evangelio y ayudar a las personas a encontrarse con Cristo. La Virgen de Candelaria ha sido para la Orden una escuela de acogida, de cercanía al pueblo y de fidelidad a la misión. Custodiar su santuario ha sido siempre una forma concreta de predicar.
“El Evangelio siempre abre caminos de acogida, fraternidad y esperanza”
La visita del Papa a Canarias está muy marcada por realidades como la migración, la acogida y la esperanza. ¿Cómo ilumina la Virgen de Candelaria estas situaciones?
La historia de la Virgen de Candelaria tiene mucho que decir al mundo de hoy. Según la tradición, su imagen fue acogida por los antiguos pobladores de la isla antes de la culminación de la evangelización de Canarias. Desde el principio, la Virgen de Candelaria estuvo vinculada al encuentro entre personas, culturas y formas distintas de comprender la vida. Quizá por eso sigue siendo un símbolo tan poderoso para nuestro tiempo.
Ante el fenómeno de la migración, la Virgen nos invita a reconocer en cada persona un hermano, más allá de su origen, su lengua o su historia. Ella nos enseña que el encuentro no es una amenaza, sino una oportunidad para crecer en humanidad. Y en medio de tantas situaciones de sufrimiento e incertidumbre, sigue señalándonos a Cristo, luz del mundo, fuente de una esperanza que no defrauda.
No es casual que la patrona de Canarias sea precisamente una Virgen que nació en la memoria de un encuentro. Su presencia junto al Papa puede recordarnos que el Evangelio siempre abre caminos de acogida, fraternidad y esperanza.