Noticia

Fr. César de Camps Peña realiza su profesión solemne en la Orden de Predicadores

16 de junio de 2026

La celebración estuvo marcada por la llamada a una predicación nacida de la compasión, la gratuidad y el testimonio de vida

El pasado domingo 14 de junio, la comunidad del Real Convento de Predicadores de Valencia celebró la profesión solemne de Fr. César de Camps Peña. El fraile dominico, después de cuatro años en la casa de formación de Valencia y tras concluir sus estudios de bachillerato en Teología, prometió hasta la muerte vivir el estilo de vida de los frailes predicadores.

En una celebración emotiva, en la que se hicieron presentes miembros de la Familia Dominicana de Valencia, Madrid y República Dominicana, así como alumnos y personal de la Facultad de Teología San Vicente Ferrer, junto a los fieles habituales de la Basílica, la comunidad acompañó a Fr. César en este paso decisivo en su vocación.

Jesús llama es compasiva, salvadora, liberadora y evangelizadora

El prior provincial, Fr. Javier Carballo OP subrayó que la misión a la que Jesús llama es compasiva, salvadora, liberadora y evangelizadora. Una misión que consiste en cuidar y promover la vida, ayudar a liberar de aquello que resta humanidad y anunciar la cercanía de Dios. También destacó la gratuidad como rasgo esencial del Dios de Jesucristo: “Gratis lo habéis recibido, dadlo gratis”. En este sentido, afirmó que Fr. César ha encontrado su propio camino de servicio al Evangelio, entregándose a la predicación sin pedir nada a cambio, salvo la misericordia de Dios y de sus hermanos.

profesion-solemne-cesar-2-ancho_completo

En su reflexión, el Prior Provincial recordó que el carisma dominicano es una llamada permanente a renovar la predicación en la Iglesia. Esta predicación, explicó, se sostiene en la vida comunitaria, la pobreza, el estudio y la oración, y brota siempre de la compasión por la humanidad. Asimismo, señaló que los votos de obediencia, pobreza y castidad son medios para experimentar y anunciar el amor gratuito y generoso de Dios: la castidad como apertura a un amor universal de servicio y acompañamiento; la pobreza como generosidad, compartir y libertad frente al deseo de poseer; y la obediencia como voto de confianza en Dios y en los hermanos.

Carballo destacó también el significado del rito de profesión en la Orden de Predicadores, especialmente el gesto de poner las manos entre las manos del prior, como expresión de confianza. Recordó que, en la tradición dominicana, la predicación no se acredita principalmente por estrategias de comunicación, por el impacto emocional o por la eficacia del mensaje, sino por el testimonio de vida del predicador. Como santo Domingo, el fraile dominico está llamado a predicar “con la palabra y con el ejemplo”.

profesion-solemne-cesar-1-noticia_imagen_dentro

Al concluir la homilía, el Provincial expresó la alegría de la Provincia por la profesión definitiva de Fr. César de Camps Peña y pidió al Señor que su testimonio de vida sea lo que mejor acredite la predicación de la salvación confiada a la Orden. “Que el Señor que inició en ti el camino de la Orden de Santo Domingo, él mismo lo lleve a feliz término”, afirmó.

Tras la celebración, Fr. César de Camps Peña dirigió unas palabras de acción de gracias a Dios y a todas las personas que han acompañado su camino vocacional. Recordó de manera especial a José Oscar Orsini, cuyo testimonio de vida le ayudó a reconocer el rostro de Dios en su propio camino, y agradeció a su familia, especialmente a sus padres, la generosidad y confianza con la que han acompañado su vocación.

También expresó su gratitud a los frailes del estudiantado, a la comunidad del Convento de Predicadores, a su prior, Fr. Jesús Díaz, y a las comunidades formativas y formadores que le han acompañado en Madrid, Sevilla y Valencia. Asimismo, agradeció a quienes han compartido con él el don de la música, a sus profesores y compañeros de estudio y a la Facultad de Teología San Vicente Ferrer. Concluyó pidiendo que no se olviden de él en la oración y reconociendo que todo lo recibido ha sido posible gracias a Dios y a tantas personas que él ha puesto en su camino.

Al concluir la celebración, todos los asistentes compartieron un ágape fraterno en el patio del colegio San Vicente Ferrer - FESD Valencia.