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Menores y mujeres en situación de movilidad forzada

5 de junio de 2018

Un año más la ONG de Familia Dominicana, Acción Verapaz, organizó un encuentro de Formación que este año quiso continuar el tema iniciado el año pasado sobre la migración forzada, en este caso centrado en mujeres y menores.

La presentación del tema de este año corrió a cargo de Marta Pérez quien mostró todos los aspectos: económicos, sociales, jurídicos y humanos que afectan a mujeres y menores en situación de movilidad forzada.

Ernesto G. Maleno y Yousra Otmany, ambos de nacionalidad marroquí, relataron el trabajo que su organización, Caminando Fronteras, realiza para salvar vidas de las personas que se lanzan al mar en pateras, buscando salir de situaciones de violencia o pobreza. Junto a esta labor humanitaria, señalaron que su trabajo es político, es decir, busca descubrir y denunciar las causas que provocan este éxodo y el modo de combatirlas.

El domingo en la mañana se contó con la presencia de Shalad Alajealy (joven iraquí refugiada en Salamanca) y Margarita Corrionero, miembros de la organización Asamblea de personas migrantes de Salamanca. La joven iraquí narró el calvario que pasó desde Iraq, pasando por hasta 7 países, hasta terminar en Salamanca. Su testimonio ayudó a comprender los problemas que provoca la salida forzada del lugar de origen; las duras situaciones que acompañan su tránsito hasta llegar al lugar de destino; y los problemas que siguen afrontando allí, pues no siempre son tratadas como personas.

Durante la tarde del sábado los asistentes participaron en una visita al Cerro de San Vicente guiados por la experimentada arqueóloga Cristina Alario, quien explicó los orígenes en la Prehistoria (final de la Edad de Hierro), de lo que hoy es la ciudad de Salamanca.

El tema elegido para el próximo año fue La Integración de las personas refugiadas, un tema recurrente en la reflexión sobre los refugiados: cómo es y cómo debiera ser la acogida en destino, para que no se sientan rechazados ni se vean como ciudadanos de segundo orden. Las dificultades derivadas de las diferencias de raza, cultura, religión y nacionalidad son muchas, por lo que es necesario abordarlas para lograr una integración, basada en la aceptación, respeto y armonización de todas las diferencias reales.