León XIV recupera a Giorgio La Pira como referente dominicano para la paz
La encíclica ‘Magnifica Humanitas’ cita al laico dominico italiano para reivindicar el diálogo y la negociación frente a la guerra
La primera encíclica del papa León XIV, Magnifica Humanitas, incorpora una referencia a una de las figuras dominicanas más singulares del siglo XX: el laico dominico italiano Giorgio La Pira (1904-1977), conocido por su compromiso político, su defensa de la dignidad humana y su incansable trabajo por la paz.
En el número 221 del documento, dedicado a la necesidad de relanzar el diálogo entre los pueblos, el Papa cita unas palabras de La Pira para subrayar que los conflictos no pueden afrontarse desde la lógica de la confrontación, sino desde la negociación y el encuentro. «Al método de la guerra habrá que sustituirlo por el método de la paz: el método de la negociación, del encuentro, de la convergencia; ¡es decir, el método auténticamente humano!», recoge la encíclica.
La referencia no es casual. Giorgio La Pira fue uno de los grandes promotores del diálogo internacional durante la Guerra Fría. Como alcalde de Florencia impulsó encuentros entre representantes de países enfrentados, promovió iniciativas de desarme y viajó a Moscú, Pekín y Hanoi buscando abrir caminos de negociación en algunos de los conflictos más graves de su tiempo.

Laico dominico desde 1925, entendió siempre la política como una forma de vivir el Evangelio. Participó en la reconstrucción democrática de Italia tras la Segunda Guerra Mundial, contribuyó a la redacción de la Constitución italiana y dedicó buena parte de su vida a la defensa de los derechos humanos, la justicia social y la atención a los más pobres.
Conocido como «el alcalde santo» por los ciudadanos de Florencia, promovió viviendas para personas sin hogar, impulsó la reconstrucción de la ciudad tras la guerra y defendió que «el pan y el trabajo son sagrados, tener un hogar también; eso no es marxismo sino Evangelio».
La recuperación de su figura en Magnifica Humanitas sitúa de nuevo a Giorgio La Pira como un referente de la doctrina social de la Iglesia y pone de relieve la actualidad de su convicción de que la paz solo puede construirse mediante el diálogo, la diplomacia y el reconocimiento de la dignidad de toda persona.